Centro de datos indígena para preservar la cultura en Canadá
Preservar una lengua indígena también requiere proteger las voces de quienes todavía la hablan. En Canadá, la comunidad de Wiikwemkoong, ubicada en la provincia de Ontario, desarrolló un proyecto tecnológico para resguardar su patrimonio cultural y mantener el control sobre su información.
La iniciativa consiste en instalar un centro de datos propio, donde almacenan grabaciones de hablantes de la lengua anishinaabe, documentos históricos y archivos administrativos. Además de conservar conocimientos para futuras generaciones, el proyecto busca evitar que empresas externas decidan cómo utilizar la información de la comunidad.
Wiikwemkoong se encuentra en la isla Manitoulin, dentro del lago Hurón, y cuenta con aproximadamente 4,000 habitantes. Su territorio se distingue por no haber sido cedido mediante un tratado, una condición importante para su identidad histórica.
Tim Ominika, jefe de la comunidad, explicó que la pérdida de las lenguas originarias representa una preocupación creciente entre los pueblos indígenas de Canadá. Por ello, considera fundamental conservar los testimonios de las personas mayores que transmiten conocimientos y tradiciones.
El proyecto adquirió especial importancia después de una inundación ocurrida en 2022, cuando se perdieron algunos archivos digitales almacenados en distintas oficinas.
Actualmente, la comunidad traslada información que anteriormente guardaba en servidores de Microsoft ubicados en Toronto, aproximadamente a 305 kilómetros de distancia.
Las instalaciones tienen el tamaño aproximado de una cochera individual. Cuentan con cuatro gabinetes de servidores, sistemas de refrigeración mediante ventiladores y acceso protegido con reconocimiento facial.
La infraestructura también permite almacenar información sanitaria, documentos institucionales y grabaciones de seguridad. Asimismo, Wiikwemkoong incorporó alrededor de 700 cámaras de vigilancia y una flota de drones con una docena de estaciones de resguardo.
Estos dispositivos ayudan a localizar personas desaparecidas en zonas boscosas, detectar incendios forestales y vigilar posibles actividades delictivas.
Sin embargo, algunos habitantes expresaron preocupaciones sobre su privacidad. Ante ello, las autoridades comunitarias aseguran que las grabaciones permanecerán bajo control local y que evaluarán cuidadosamente cualquier incorporación de inteligencia artificial.
Michael McCormick, responsable tecnológico del proyecto, señaló que otras comunidades indígenas de Ontario y Manitoba ya visitaron las instalaciones para conocer su funcionamiento.
Además, Wiikwemkoong contempla construir un sistema de respaldo fuera de la isla y ampliar el acceso público a internet mediante transmisores Wi-Fi.
La iniciativa demuestra que un centro de datos no necesita tener las dimensiones de las grandes instalaciones tecnológicas para generar beneficios sociales.
Más allá de modernizar los servicios, la comunidad busca ejercer su soberanía digital: decidir quién puede consultar sus archivos, cómo se utilizan y bajo qué condiciones se conservan. De esta manera, la tecnología se convierte en una herramienta para proteger la memoria colectiva y fortalecer la autonomía de los pueblos originarios.
El sabor de los alimentos no depende únicamente de la lengua. Una investigación de la…
Una vacuna personalizada contra el cáncer de piel logró reducir un 42% el riesgo de…
Mantenerse físicamente activo puede mejorar la salud del hígado, incluso cuando la báscula no registra…
Una campaña de educación sanitaria puede cambiar mucho más que los hábitos de una población.…
La disminución de la fertilidad femenina con la edad podría estar relacionada con el deterioro…
Durante más de un siglo, la medicina ha estudiado la esquizofrenia como una enfermedad con…