Investigación sobre una vacuna personalizada contra el melanoma que reduce el riesgo de recaída después de la cirugía
Vacuna contra el melanoma logra reducir 42% las recaídas

Vacuna contra el melanoma logra reducir 42% las recaídas

Una vacuna personalizada contra el cáncer de piel logró reducir un 42% el riesgo de recaída o muerte en pacientes operados de melanoma de alto riesgo. Los resultados del ensayo clínico de fase III, desarrollado por Moderna y Merck, representan un avance para la inmunoterapia, aunque todavía quedan preguntas sobre sus beneficios a largo plazo.

La investigación, presentada durante el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) en Madrid, evaluó a 1,137 pacientes. El tratamiento combina una vacuna de ARN mensajero, llamada intismeran autógene, con pembrolizumab, un medicamento que ayuda al sistema inmunitario a combatir las células cancerosas.

Resultados de la vacuna contra el melanoma

Después de dos años, el 82.2% de quienes recibieron ambos tratamientos permanecía libre de recaídas, frente al 70% de los pacientes tratados únicamente con pembrolizumab.

Además, la combinación redujo un 38% el riesgo de desarrollar metástasis a distancia o morir. El 88.5% de los participantes que recibieron la vacuna no presentó metástasis a distancia durante ese periodo, frente al 80.2% del grupo de comparación.

Georgina Long, directora médica del Melanoma Institute Australia, presentó los resultados y destacó su relevancia clínica. Sin embargo, aclaró que todavía no existen datos suficientes para determinar si el tratamiento prolonga la supervivencia global.

Cómo funciona esta vacuna personalizada

A diferencia de las vacunas preventivas, esta terapia se diseña para pacientes que ya desarrollaron cáncer y fueron operados.

Primero, los investigadores analizan una muestra del tumor para identificar mutaciones específicas. Después, elaboran una vacuna de ARN mensajero con instrucciones para producir hasta 34 proteínas anómalas, llamadas neoantígenos.

De esta manera, el sistema inmunitario aprende a reconocer características particulares de las células cancerosas. Mientras tanto, el pembrolizumab bloquea la proteína PD-1, que normalmente limita la actividad de determinadas defensas del organismo.

La combinación busca reducir las probabilidades de que la enfermedad reaparezca después de la cirugía.

Aunque los resultados son prometedores, todavía no demuestran que esta estrategia funcione en todos los pacientes con melanoma ni en personas con tumores que no pueden extirparse.

Moderna y Merck también investigan esta tecnología contra otros cánceres, incluidos los de pulmón, vejiga y riñón. No obstante, cada enfermedad presenta características distintas y requiere estudios específicos.

Por ahora, el ensayo INTerpath-001 aporta evidencia de que una vacuna diseñada según las mutaciones de cada tumor puede mejorar los resultados del tratamiento convencional. Los investigadores continuarán evaluando cuánto dura esa protección y si también permite aumentar los años de vida de los pacientes.

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