La actividad física regular puede convertirse en una herramienta clave para mejorar la salud emocional y combatir problemas como ansiedad, estrés y depresión. Especialistas de la Universidad de Guadalajara señalaron que incluso ejercicios moderados realizados de manera constante generan beneficios importantes tanto para el cuerpo como para la mente.
Pedro Reynaga Estrada, jefe del Laboratorio de Psicología de la Actividad Física y del Deporte del Centro Universitario de Ciencias de la Salud, explicó que el sedentarismo está relacionado con un mayor deterioro psicológico y emocional.
El académico detalló que realizar ejercicio incrementa la oxigenación del cerebro, mejora la respiración y favorece sensaciones asociadas al bienestar físico y mental.
Actividad física al aire libre tiene mayor impacto
De acuerdo con Reynaga Estrada, las actividades realizadas en espacios naturales ofrecen efectos adicionales sobre el estado emocional debido al entorno y a la calidad del aire.
El especialista afirmó que caminar en áreas verdes, parques o zonas arboladas ayuda a disminuir el estrés urbano generado por el ruido, el tráfico y el ritmo acelerado de las ciudades.
Asimismo, explicó que árboles y plantas liberan sustancias que contribuyen a reducir el estrés oxidativo en el organismo, mientras que el aumento de temperatura corporal provocado por el ejercicio genera un efecto relajante similar al de un sauna.
Caminar y moverse fortalece autoestima
En el aspecto psicológico, la actividad física también fortalece la percepción de autosuficiencia y capacidad personal. Reynaga Estrada destacó que pequeñas metas, como caminar durante una hora, generan sensación de logro y libertad.
Además, indicó que no es necesario practicar deportes extremos o actividades de alto rendimiento para obtener beneficios emocionales. Caminar en un parque cercano o realizar ejercicios suaves ya puede mejorar significativamente el estado de ánimo.
El académico subrayó que dedicar tiempo al movimiento permite desconectarse de las preocupaciones cotidianas y favorece momentos personales de relajación y bienestar.
Las recomendaciones forman parte de una estrategia cada vez más respaldada por especialistas en salud mental, quienes consideran que hábitos simples pueden ayudar a prevenir afectaciones emocionales relacionadas con el sedentarismo y el estrés constante.