Transformar el aula desde el movimiento y la salud no es solo un anhelo pedagógico. En Chile, esa posibilidad se vuelve concreta con la implementación de la Ley del Estímulo al Deporte, que propone una hora diaria de actividad física en todas las escuelas. La medida, aprobada por unanimidad en el Senado en agosto de 2025, abre un nuevo capítulo en la educación pública y privada al integrar el bienestar físico como eje de aprendizaje, desarrollo y equidad.
La nueva ley establece que todos los establecimientos educacionales del país, desde prebásica hasta enseñanza media, deberán incorporar 60 minutos de actividad física diaria dentro de la jornada escolar. Esto no implica sumar una clase más de Educación Física, sino distribuir actividades dinámicas, estructuradas o lúdicas, a lo largo del día.
Una apuesta educativa por el bienestar integral
Además, esta iniciativa articula salud y aprendizaje con una visión inclusiva y pedagógicamente avanzada. Las actividades podrán ser dirigidas por profesores, asistentes de aula o equipos de convivencia escolar, permitiendo flexibilidad y adaptación a cada contexto escolar. Esto convierte el movimiento en parte del currículo oculto, fomentando concentración, autocuidado y cohesión social.
En una región donde la educación suele estar marcada por brechas y desigualdades, esta política pública entrega una herramienta concreta para fortalecer las trayectorias escolares. Estudios internacionales respaldan que el ejercicio diario mejora la salud mental, el rendimiento académico y el clima escolar, al tiempo que reduce comportamientos de riesgo y exclusión social.
Del mismo modo, el Ministerio del Deporte y el Ministerio de Educación deberán acompañar a los establecimientos con recursos formativos, lineamientos metodológicos y orientaciones logísticas, asegurando una implementación efectiva, incluso en contextos vulnerables o rurales.
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