Vacunación como herramienta para prevenir enfermedades y reducir la mortalidad
Vacunación evitó 154 millones de muertes en medio siglo

Vacunación evitó 154 millones de muertes en medio siglo

Las vacunas modificaron profundamente la supervivencia humana, especialmente durante la infancia. Sin embargo, mantener sus beneficios requiere coberturas constantes, acceso efectivo y confianza de la población, porque las enfermedades pueden reaparecer cuando aumenta el número de personas susceptibles.

La vacunación evitó aproximadamente 154 millones de muertes durante cinco décadas, según datos expuestos por Mauricio Rodríguez Álvarez, profesor de la Facultad de Medicina de la UNAM. De ese total, 146 millones correspondieron a menores de cinco años.

Vacunación explica parte de la caída de la mortalidad infantil

Rodríguez Álvarez señaló durante la Cátedra Extraordinaria de Bioética que las vacunas explican alrededor del 40% de la reducción mundial de la mortalidad infantil desde 1974.

La protección también trasciende a quien recibe una dosis. Cuando una proporción elevada de la población está inmunizada, disminuye la circulación del agente infeccioso y aumenta la protección de quienes son más vulnerables.

La estrategia, además, se ha ampliado. Hace más de cuatro décadas, las campañas masivas se concentraban en seis enfermedades, entre ellas poliomielitis y sarampión, principalmente durante la infancia. Actualmente existen esquemas para diferentes etapas de la vida y alrededor de 20 padecimientos pueden prevenirse rutinariamente mediante vacunas.

Menores coberturas permiten el regreso de enfermedades

El éxito de las vacunas también ha modificado la percepción del riesgo. Enfermedades como difteria o tétanos antes resultaban mucho más visibles. Al disminuir su presencia, algunas personas prestan mayor atención a los posibles riesgos de las vacunas que a las consecuencias de las propias infecciones.

Los avances mundiales comenzaron a desacelerarse desde 2010 y la pandemia provocó una caída adicional de las coberturas que todavía no se ha recuperado completamente.

México ofrece un ejemplo con el sarampión. Rodríguez Álvarez explicó que diferentes fallas de inmunización permitieron acumular población susceptible y crearon condiciones para la propagación del virus. La epidemia iniciada en febrero de 2025 acumulaba 19,378 casos confirmados y 45 defunciones al 27 de agosto de 2026, de acuerdo con los datos presentados por el especialista.

Las brechas no responden únicamente a una decisión individual. Algunas personas no pueden recibir determinadas vacunas, otras postergan su aplicación y existen oportunidades perdidas cuando alguien acude a los servicios sanitarios pero no recibe la dosis correspondiente.

La disponibilidad tampoco garantiza acceso. Factores sociales, económicos y políticos pueden dificultar que una vacuna gratuita y disponible realmente llegue a quienes la necesitan.

A esto se suma un entorno marcado por exceso de información y desinformación. Para Rodríguez Álvarez, comunicar responsablemente implica explicar qué se conoce, qué permanece incierto y por qué se recomienda determinada acción.

Las coberturas representan así algo más que porcentajes sanitarios: muestran cuántas personas permanecen protegidas y la capacidad colectiva para evitar enfermedades prevenibles.

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