La educación básica en México se enfrenta a un reto urgente: formar estudiantes capaces de convivir, respetar y construir comunidad. En respuesta, un grupo ciudadano en Baja California presentó el 26 de noviembre una iniciativa ante el Congreso estatal para integrar valores como pilar transversal en la enseñanza desde primaria.
La propuesta plantea fortalecer asignaturas con contenidos enfocados en principios como empatía, solidaridad y responsabilidad. En lugar de añadir nuevas materias, busca transformar las ya existentes para que cada espacio educativo promueva la reflexión ética y el crecimiento personal. Esta estrategia está diseñada para implementarse de forma permanente, con mecanismos de seguimiento institucional.
Educación básica con sentido social y emocional
El colectivo impulsor, respaldado por más de 20 mil firmas, enfatiza que esta no es una reforma moralizante, sino una acción preventiva y formativa. Su enfoque reconoce que el entorno escolar es clave para moldear comportamientos, especialmente en contextos donde la violencia y el aislamiento digital dificultan la construcción de vínculos sanos.
Además, la iniciativa propone articular la participación de las familias como aliadas del proceso educativo. El hogar y la escuela, unidos, pueden ser espacios coherentes en la enseñanza de principios compartidos.
En 2024, la Secretaría de Educación de Baja California reportó más de 1,500 casos de conflicto entre estudiantes en escuelas públicas. Esta cifra refuerza la urgencia de incorporar una formación ética que no solo enseñe a convivir, sino también a comprenderse mutuamente.
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