La formación escolar no ocurre en un vacío social. En España, el nacimiento de la Internacional Antifascista de Educación (IADE) propone fortalecer el papel de las aulas como espacios donde se fomente pensamiento crítico, igualdad y compromiso con la democracia. La iniciativa reúne a docentes, investigadores y organizaciones sociales que expresan preocupación por discursos excluyentes que resurgen en distintos países y afectan la convivencia educativa.
La IADE plantea que la educación no puede presentarse como neutral cuando enfrenta tensiones ligadas a desigualdad, racismo o negación de derechos. Su manifiesto fundacional afirma que el aula puede convertirse en lugar de reflexión colectiva y construcción de ciudadanía consciente. Asimismo, la red sostiene que defender la educación pública implica garantizar que todas las voces tengan espacio y que ningún grupo sea silenciado o marginado.
Red global y formación docente crítica
La organización propone crear espacios de intercambio pedagógico, talleres de formación y redes internacionales que permitan compartir herramientas para analizar discursos de odio y promover culturas de respeto.
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Del mismo modo, la IADE considera fundamental apoyar a los docentes en su labor cotidiana, dotándolos de recursos para acompañar a estudiantes en debates complejos sin temor a represalias institucionales o presiones externas. La iniciativa destaca que la educación democrática se construye día a día mediante prácticas que favorecen el diálogo y la empatía.
La Internacional Antifascista de Educación en contexto actual
Su creación coincide con un escenario de creciente polarización social en Europa y América Latina. En noviembre de 2025 la red registraba adhesiones de participantes en más de 25 países, lo que refleja interés en fortalecer una educación que proteja derechos, diversidad y libertad de pensamiento.
