Con el cambio estacional, las escuelas de educación básica en México ajustarán sus horarios a partir del lunes 3 de noviembre. Esta medida aplica para instituciones públicas y privadas de nivel preescolar, primaria y secundaria, y tiene como objetivo principal cuidar la salud del alumnado ante las bajas temperaturas del invierno.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) recordó que esta modificación no implica un cambio en la duración de las jornadas, sino un desfase de 30 minutos en la hora de entrada. Esto significa que las clases comenzarán media hora más tarde en los turnos matutinos, sin alterar el horario de salida. Esta adecuación ha demostrado ser una medida efectiva para mitigar riesgos respiratorios y mejorar la asistencia en temporada invernal.
¿Cómo impacta el nuevo horario de invierno en la educación?
El horario de invierno en escuelas permite un equilibrio entre la eficiencia educativa y la protección de la comunidad estudiantil. La decisión, coordinada por autoridades educativas estatales y de salud, se aplica en entidades donde las condiciones climáticas lo ameritan, como la Ciudad de México, Jalisco, Estado de México, Puebla y otras regiones del centro y norte del país.
Por otro lado, los planteles de nivel medio superior y superior mantienen sus horarios regulares, salvo que los gobiernos estatales dispongan lo contrario. Cada entidad puede definir excepciones o ajustes adicionales, por lo que las madres, padres y tutores deben estar atentos a los comunicados locales.
Este esfuerzo refleja el compromiso de las instituciones por crear entornos educativos seguros y adaptables. La medida no solo responde a razones de salud pública, sino que también reconoce la importancia de mantener una rutina escolar funcional y protegida.
