México 6 abril._ Cuatro de cada 10 incendios son generados intencionalmente por actividades ilícitas, 17.17 por actividades agrícolas, 12.09 por ciento por causas desconocidas. Y poco más de cinco por ciento debido a fogatas, según información de la Comisión Nacional Forestal (Conafor).
Los incendios forestales ocurren durante todo el año. Sin embargo, la temporada fuerte para la región Centro, Norte, Noreste, Sur y Sureste del país se presenta principalmente de enero a junio.
Para la doctora Lilia Manzo, académica del Instituto de Geografía, las condiciones metereológicas influyen en el aumento anual de los incendios.
“Las estadísticas reportan los estados que presentaron mayor número de eventos, superficie y vegetación afectada para cada estado. Los incrementos y decrementos de los incendios generalmente están asociados a las condiciones meteorológicas».
Por ejemplo, en este año se pronostica que las temperaturas van a ser un poco más altas y las precipitaciones un poco más bajas debido a los fenómenos meteorológicos El Niño o La Niña. Ya a principios de marzo, e incluso a finales de febrero se han identificado muchos incendios forestales.
En general casi nunca se sabe exactamente la causa del incendio. Es importante vigilar que se cumple la Ley General de Desarrollo Forestal, que estipula que en un terreno que se quemó no puede cambiarse el uso del suelo por 20 años.
Si esto se aplicara, no habría motivación de quemar esos terrenos. Sin embargo, la falta de vigilancia, de monitoreo por las autoridades competentes, es que se da ese cambio de uso de suelo en terrenos en los que hubo un incendio forestal”.
Por su parte, el maestro Victor Jiménez, Técnico Académico del Instituto de Geografía, trabaja en el procesamiento y distribución de imágenes satélitales recibidas en el Laboratorio Nacional de Observación de la Tierra.
Ahí se reciben diferentes tipos de datos satelitales de órbita geoestacionaria y polar. “Para el tema de incendios tenemos dos productos muy útiles que es la detección de puntos de calor y la profundidad óptica de los aerosoles. Se calculan con las imágenes de los sensores VIIRS y MODIS que van abordo de los satélites Suomi-NPP, NOAA-20, Terra y Aqua».
Con esto podemos hacer detección de los incendios activos y las plumas de humo que derivaban de la combustión vegetal con una resolución espacial de 375 metros, 750 metros o un kilómetro, dijo.
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