Cuando Karen Maldonado Rangel pensó en abandonar la carrera de Enfermería y Obstetricia en la UNAM, no fue por falta de capacidad, sino por la presión emocional y académica que enfrentaba lejos de casa.
La estudiante cursaba cuarto semestre, vivía sola y atravesaba momentos complicados que comenzaron a afectar su estabilidad personal y escolar.
Sin embargo, una conversación con Mónica, tutora del programa “Acompaña una luciérnaga”, cambió completamente su panorama universitario.
Karen reconoció que ese acompañamiento fue determinante para continuar estudiando y fortalecer su permanencia académica dentro de la Facultad de Enfermería y Obstetricia.
Además, explicó que el respaldo emocional y la orientación recibida le devolvieron confianza en medio de una etapa marcada por estrés, dudas y soledad.
Programa fortalece permanencia académica en la UNAM
La iniciativa “Acompaña una luciérnaga” forma parte del programa institucional de tutorías de la FENO y busca reducir rezago escolar y deserción universitaria mediante apoyo entre pares.
En este modelo, estudiantes de semestres avanzados acompañan a quienes comienzan la carrera, compartiendo estrategias de estudio, experiencias personales y orientación práctica.
Asimismo, las llamadas “luciérnagas” ayudan a detectar problemas emocionales o personales que podrían afectar el desempeño y la permanencia académica de sus compañeros.
Las responsables del proyecto explicaron que el programa promueve vínculos más cercanos y empáticos que facilitan la confianza entre estudiantes.
Para integrarse como tutor, el alumnado debe cumplir requisitos relacionados con responsabilidad, empatía y habilidades de comunicación.
Estudiantes destacan impacto del acompañamiento universitario
Mario, egresado y participante del programa, aseguró que el acompañamiento entre pares genera ambientes más seguros para aprender y resolver dudas clínicas.
Por otro lado, Mónica Miranda señaló que muchos alumnos comprenden mejor ciertos temas cuando otro estudiante se los explica con un lenguaje más cercano.
Además, César Emiliano Villalba destacó que contar con un tutor le permitió enfrentar con mayor seguridad sus primeras prácticas hospitalarias.
La Facultad también implementó modalidades virtuales para mantener el acompañamiento pese a horarios complicados derivados de prácticas clínicas.
Finalmente, autoridades universitarias subrayaron que este modelo busca construir comunidad y demostrar que la solidaridad también puede fortalecer la permanencia académica.