El estudio, publicado en The Astrophysical Journal Letters, analizó tres cúmulos galácticos mediante lentes gravitacionales, una técnica que permite observar cómo la gravedad desvía la luz. Gracias a datos obtenidos por los telescopios Hubble y James Webb, los investigadores encontraron concentraciones inesperadas en las regiones más densas de estos sistemas.
La materia oscura podría esconder nuevas partículas
Durante décadas, la comunidad científica asumió que la materia oscura estaba compuesta por partículas lentas e invisibles que sólo interactúan mediante gravedad. Sin embargo, las nuevas observaciones revelaron que ciertos subhalos dentro de los cúmulos galácticos presentan un comportamiento distinto al previsto por las simulaciones tradicionales.
La investigadora Priyamvada Natarajan explicó que el modelo actual continúa describiendo correctamente la estructura a gran escala del universo, aunque falla al analizar las zonas internas de los cúmulos. Allí, la distribución de materia aparece mucho más concentrada de lo esperado.
Asimismo, el estudio identificó un exceso de eventos de lente gravitacional entre galaxias, algo que las simulaciones estándar no consiguen reproducir. Según los especialistas, esto podría indicar que existen partículas de materia oscura capaces de interactuar entre sí más allá de la gravedad.
Por otro lado, el investigador Isaque Dutra señaló que estas anomalías podrían representar las primeras pistas hacia un nuevo tipo de partícula aún desconocida.
Nuevas preguntas sobre el origen del universo
El trabajo abre la posibilidad de que existan dos tipos distintos de materia oscura o incluso fenómenos físicos todavía no contemplados por la cosmología moderna. Los científicos consideran que los subhalos galácticos se han convertido en herramientas de precisión para estudiar el “sector oscuro” del universo.
Además, Barry T. Chiang destacó que las nuevas tecnologías de observación permitieron confrontar teorías antiguas con información mucho más precisa. Los datos provienen de los cúmulos MACS J0416, MACS J1206 y MACS J1149, considerados entre los sistemas más estudiados del cosmos.
De igual manera, el equipo considera que las próximas observaciones podrían confirmar si estas discrepancias representan simplemente ajustes al modelo actual o el inicio de una revolución científica.