Estudiar una carrera universitaria continúa marcando una diferencia sustancial para los jóvenes en México que buscan mejores condiciones laborales. Aunque el mercado de trabajo evoluciona rápidamente, los datos recientes confirman que el nivel educativo sigue siendo una de las principales llaves para acceder a oportunidades formales, bien remuneradas y con estabilidad.
Los egresados universitarios encuentran más empleos formales
La Encuesta Nacional de Egresados 2025, elaborada por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), reveló que cerca de 7 de cada 10 jóvenes con educación superior están empleados formalmente. Esta cifra contrasta con el 47% de jóvenes con nivel medio superior en condiciones similares, lo que subraya el impacto directo que tiene la universidad en la inserción laboral.
Además, los universitarios perciben en promedio 1.7 veces más ingresos que quienes no cursaron estudios superiores. La educación no solo aumenta las posibilidades de conseguir empleo, sino que también mejora la calidad del mismo. Profesiones como Medicina, Ingeniería y Finanzas lideran en niveles de ocupación y salario, aunque incluso en otras disciplinas menos demandadas se observa un incremento salarial frente al promedio nacional.
Aumenta el interés por carreras con alta empleabilidad
La tendencia reciente apunta hacia una mayor demanda de programas educativos alineados con sectores en expansión. Carreras STEM, tecnologías de la información y áreas vinculadas a la salud han ganado popularidad, reflejo de una juventud consciente del vínculo entre educación superior y bienestar económico.
