Descubrimiento del cometa C/2026 S1 mediante las observaciones espaciales del telescopio Euclid de la ESA
Telescopio Euclid descubre un cometa desconocido

Telescopio Euclid descubre un cometa desconocido

La misión espacial Euclid, de la Agencia Espacial Europea (ESA), descubrió un cuerpo celeste desconocido mientras realizaba observaciones destinadas a estudiar el universo. El hallazgo sorprendió a los científicos porque este telescopio no fue diseñado para buscar objetos del sistema solar, sino para investigar miles de millones de galaxias.

El objeto, denominado C/2026 S1 (Euclid), podría aportar información valiosa para futuras misiones de exploración espacial. Además, su detección demuestra que el observatorio puede identificar un cometa incluso cuando se encuentra a grandes distancias del Sol.

Cómo descubrieron el cometa C/2026 S1

Mikko Pöntinen, investigador de la Universidad de Helsinki, identificó el objeto mediante un programa informático desarrollado para detectar movimientos en imágenes astronómicas. El científico trabajó junto con el Grupo de Trabajo de Objetos del Sistema Solar del consorcio Euclid.

Durante el análisis, el programa detectó una estela difusa que aparecía en varias fotografías. Posteriormente, Pöntinen localizó el objeto en cinco conjuntos de imágenes y encontró una nube de polvo y gas a su alrededor, característica de los cuerpos cometarios activos.

Los investigadores comprobaron que no coincidía con ningún objeto catalogado y notificaron el descubrimiento al Minor Planet Center. Gracias a esta alerta, observatorios terrestres realizaron nuevas mediciones y confirmaron oficialmente el hallazgo el 8 de octubre.

Actualmente, C/2026 S1 se encuentra aproximadamente a 1,300 millones de kilómetros de la Tierra. Su trayectoria pasa por encima del plano orbital de los planetas y necesita varios miles de años para completar una vuelta alrededor del Sol.

Un hallazgo inesperado para la exploración espacial

El descubrimiento resulta sorprendente porque Euclid evita observar regiones donde abundan asteroides y cuerpos cometarios. Además, normalmente fotografía una zona del cielo y continúa hacia otra, lo que dificulta identificar objetos en movimiento.

Bruno Altieri, científico responsable del archivo de Euclid, explicó que la coincidencia entre la trayectoria del objeto y las observaciones permitió detectarlo repetidamente.

Aunque este cometa no podrá convertirse en objetivo de Comet Interceptor, su descubrimiento permitió ensayar los procedimientos de coordinación entre ambas misiones.

Comet Interceptor, prevista para finales de esta década, buscará estudiar de cerca un cuerpo de período largo o un visitante interestelar. Así, el hallazgo demuestra que Euclid también puede contribuir a futuras investigaciones del sistema solar, mientras continúa su misión principal de estudiar la materia oscura y la energía oscura.

Otra lectura recomendada: UNAM destaca el papel del trabajo social ante la desigualdad

Entradas Relacionadas