El ruido rosa aumentó ondas vinculadas con la limpieza cerebral durante el sueño en un estudio del MIT con adultos sanos.
Ruido rosa durante el sueño podría mejorar la limpieza cerebral

Ruido rosa durante el sueño podría mejorar la limpieza cerebral

Mientras dormimos, el cerebro activa mecanismos que ayudan a eliminar sustancias acumuladas durante el día. Entre ellas aparecen proteínas deterioradas y otros productos derivados de la actividad de las células cerebrales.

Investigadores del MIT comprobaron que breves estímulos de ruido rosa administrados durante el sueño pueden aumentar las ondas del líquido cefalorraquídeo, un fluido que participa en la eliminación de estos residuos y también protege y aporta nutrientes al cerebro.

Ruido rosa aumenta las ondas del líquido cefalorraquídeo

El líquido cefalorraquídeo rodea el cerebro y la médula espinal. Durante el sueño, forma ondas que entran y salen del cerebro y ayudan a retirar productos de desecho generados por las células.

Un trabajo previo del equipo, publicado en 2019, descubrió que este movimiento mantiene una estrecha relación con las ondas cerebrales lentas características del sueño profundo.

Para estudiar si podían modificar ese proceso, los investigadores utilizaron pulsos de ruido rosa de apenas 50 milisegundos. Este sonido contiene todas las frecuencias audibles, pero da mayor intensidad a las frecuencias bajas y suaviza las altas. Puede recordar a una lluvia constante o una cascada distante.

El equipo administró cada estímulo justo cuando las ondas cerebrales lentas alcanzaban su punto máximo. Para conseguirlo, midió la actividad cerebral mediante electroencefalografía y utilizó un algoritmo capaz de predecir esos momentos.

Las pruebas realizadas con 14 adultos sanos mostraron que los sonidos, suficientemente suaves para no despertarlos, aumentaron la amplitud tanto de las ondas eléctricas lentas como de las ondas del líquido cefalorraquídeo.

El hallazgo podría estudiarse en Alzheimer e insomnio

Las imágenes obtenidas mediante resonancia magnética funcional también permitieron observar el mecanismo involucrado. Las ondas lentas hacen que los vasos sanguíneos se contraigan y dilaten, creando un efecto similar al de una bomba que favorece el movimiento del líquido cefalorraquídeo.

Estas ondas aparecen durante el sueño no REM y adquieren mayor intensidad conforme el descanso alcanza etapas más profundas.

Los científicos quieren investigar ahora si aumentar este flujo puede favorecer un sueño más reparador, particularmente entre personas con insomnio. También estudiarán sus posibles efectos sobre la memoria y otras funciones cognitivas.

Otra línea de investigación será determinar si una mayor eliminación de residuos puede resultar útil frente a enfermedades neurodegenerativas. El Alzheimer y otras formas de demencia están relacionadas, en parte, con la acumulación cerebral de moléculas como beta amiloide y tau.

Los resultados todavía no demuestran que estos estímulos puedan prevenir o tratar esas enfermedades. El estudio se realizó únicamente con 14 voluntarios sanos, por lo que serán necesarias investigaciones clínicas adicionales.

Joshua Levitt, autor principal del trabajo, creó una empresa que busca desarrollar un dispositivo doméstico, posiblemente una banda para la cabeza, capaz de administrar el estímulo auditivo en el momento adecuado del sueño.

Te puede resultar útil este contenido: Muñecas fuertes pueden ayudar a conservar autonomía al envejecer

Entradas Relacionadas