Avances en el desarrollo de una placenta artificial para mejorar la atención de bebés extremadamente prematuros.
Placenta artificial avanza como esperanza para grandes prematuros

Placenta artificial avanza como esperanza para grandes prematuros

Una placenta artificial capaz de reproducir las condiciones del útero materno abre una nueva vía para mejorar la supervivencia de los bebés nacidos de forma extremadamente prematura. Investigadores de los hospitales Clínic y Sant Joan de Déu de Barcelona demostraron la viabilidad de este sistema tras mantener con vida fetos de oveja durante varios días y comprobar posteriormente un desarrollo neurológico normal.

El proyecto, desarrollado por el consorcio BCNatal, busca ofrecer una alternativa para los recién nacidos antes de la semana 26 de gestación, un grupo con un elevado riesgo de complicaciones graves y mortalidad. Entre los logros alcanzados destaca el caso de Gaia, una oveja que permaneció alrededor de diez días en el dispositivo y que, más de un año después, presenta un desarrollo equivalente al esperado.

La placenta artificial reproduce el entorno del útero

El sistema consiste en una incubadora líquida donde el feto permanece conectado mediante el cordón umbilical a un circuito extracorpóreo que suministra oxígeno y nutrientes, al tiempo que mantiene una temperatura y circulación similares a las del embarazo. El objetivo es prolongar el desarrollo fetal fuera del cuerpo materno en un entorno lo más parecido posible al natural.

Además, los investigadores lograron mantener con vida otro feto ovino durante 21 días, uno de los mejores resultados obtenidos hasta ahora a nivel internacional. Según el equipo científico, solo otro centro de investigación en Estados Unidos ha conseguido una supervivencia superior con un modelo similar.

El siguiente paso será evaluar su uso en humanos

Los especialistas explican que también demostraron la viabilidad de la transición desde la incubadora líquida hacia una incubadora convencional, una fase esencial para una futura aplicación clínica. Tras abandonar el sistema, los animales continuaron recibiendo los cuidados habituales de un recién nacido prematuro hasta completar su desarrollo.

Asimismo, el equipo trabaja en perfeccionar la tecnología junto con la industria y preparar los aspectos éticos y regulatorios necesarios para iniciar ensayos en humanos durante los próximos años. La investigación también cuenta con el respaldo de financiación especializada y forma parte de un reducido grupo de proyectos internacionales que buscan mejorar el tratamiento de los grandes prematuros mediante una placenta artificial sin sustituir el papel de la gestación natural.

Lee también: Meteoríticas impulsan la búsqueda de meteoritos en Brasil

Entradas Relacionadas