Dolly Parton, una de las figuras más influyentes y queridas de la música estadounidense, murió este martes a los 80 años. La artista deja una trayectoria que trascendió el country para extenderse al cine, los negocios y la filantropía.
Durante su carrera vendió más de 100 millones de discos, publicó 49 álbumes y ganó 11 premios Grammy. También escribió más de 3.000 canciones y colocó 25 temas en el número uno de las listas country de Billboard.
Entre sus composiciones más reconocidas aparecen “Jolene”, “Coat of Many Colors”, “Two Doors Down” y “I Will Always Love You”. Esta última alcanzó una dimensión mundial cuando Whitney Houston la interpretó para The Bodyguard en 1992.
Parton también logró conquistar las listas de pop con canciones como “9 to 5”, “Here You Come Again” e “Islands in the Stream”, junto a Kenny Rogers.
Dolly Parton construyó una carrera más allá del country
Nacida el 19 de enero de 1946 en Tennessee, Dolly Rebecca Parton fue la cuarta de 12 hermanos y creció en condiciones de pobreza. Tras graduarse de la secundaria se trasladó a Nashville y, con 19 años, consiguió su primer contrato discográfico.
Su participación en The Porter Wagoner Show desde 1967 impulsó su popularidad. Al separarse profesionalmente de Wagoner escribió “I Will Always Love You”. Parton contó posteriormente que compuso esa canción y “Jolene” el mismo día.
Su carrera llegó también a Hollywood. En 1980 debutó en 9 to 5, junto a Jane Fonda y Lily Tomlin. Después participó en producciones como The Best Little Whorehouse in Texas y Steel Magnolias. Recibió dos nominaciones al Óscar a mejor canción original.
Parton ingresó al Salón de la Fama de la Música Country en 1999 y recibió el premio a la trayectoria de la Academia de la Grabación en 2011. También ingresó al Salón de la Fama del Rock and Roll y posteriormente publicó Rockstar, un álbum con colaboraciones de figuras como Paul McCartney y Ringo Starr.
Un legado empresarial y filantrópico
La cantante convirtió su carrera artística en un amplio proyecto empresarial. Conservó el control de buena parte de su catálogo musical y en 1986 transformó un parque temático de Tennessee en Dollywood, que terminó convirtiéndose en uno de sus negocios más reconocidos.
Su legado también incluye la Dollywood Foundation y la Imagination Library, programa dedicado a entregar libros gratuitamente a niños. Además, realizó donaciones después de desastres naturales y aportó un millón de dólares a investigaciones de la Universidad de Vanderbilt que contribuyeron al desarrollo de la vacuna de Moderna contra el Covid-19.
Parton también defendió públicamente a la comunidad LGBTQ+ y sostuvo durante años un mensaje de aceptación frente a las críticas de sectores conservadores.
Su esposo, Carl Thomas Dean, con quien se casó en 1966, murió en marzo de 2025. Meses después, la cantante reconoció algunos problemas de salud, aunque entonces aseguró que no eran graves y afirmó que todavía tenía trabajo por hacer.
Su muerte cierra una carrera de seis décadas en la que convirtió sus orígenes rurales, su capacidad como compositora y una identidad artística inconfundible en un legado que superó ampliamente las fronteras de la música country.