Un equipo internacional de científicos identificó una nueva especie de mono colobo que habita en las copas de los bosques de la República Democrática del Congo. Conocido por las comunidades locales como Likweli, este primate es apenas la quinta especie de mono africano descubierta en los últimos 75 años y ya enfrenta un alto riesgo de desaparecer.
La investigación, publicada en la revista PLOS One, reunió a especialistas de la Universidad de Yale, la Fundación Lukuru Wildlife Research y otras instituciones internacionales, quienes concluyeron que el animal constituye una especie distinta gracias a sus características físicas, genéticas y vocalizaciones.
Qué hace diferente a Likweli
Los investigadores describen a Likweli como un mono pequeño, de pelaje completamente negro, cola larga y llamativas manchas color naranja crema alrededor de la boca y la nariz. También presenta manchas blancas debajo de la cola, rasgos que permiten diferenciarlo de su pariente más cercano, Colobus satanas.
El análisis genético reveló que ambas especies compartieron un ancestro común hace entre 4.7 y 5.8 millones de años, la separación evolutiva más profunda registrada dentro de los monos colobos.
Entre 2018 y 2022, el equipo realizó 114 observaciones del primate en un área aproximada de 1,700 kilómetros cuadrados dentro del Parque Nacional Lomami y su zona de amortiguamiento. Los ejemplares suelen desplazarse en grupos de seis individuos y permanecen en lo alto del denso dosel del bosque, lo que dificulta encontrarlos y fotografiarlos.
Los científicos también entrevistaron a habitantes de 52 comunidades cercanas. Solo ocho aldeas identificaron correctamente al animal, un dato que respalda la idea de que se trata de una especie extremadamente discreta y poco conocida incluso dentro de su distribución natural.
La nueva especie ya enfrenta riesgo de extinción
Los investigadores consideran que el área donde vive Likweli es reducida y que la población parece pequeña. A ello se suman el aumento de la caza y la presión humana sobre su hábitat, factores que motivaron la recomendación de clasificar a la especie como en peligro de extinción.
John Hart, autor principal del estudio, destacó que el descubrimiento fue posible gracias al trabajo de exploradores y naturalistas congoleños, quienes dedicaron años a recorrer bosques prácticamente inexplorados hasta reunir suficientes pruebas para confirmar que se trataba de una especie desconocida para la ciencia.
Los especialistas subrayan que este hallazgo también demuestra la enorme biodiversidad que conserva el Parque Nacional Lomami y refuerza la necesidad de proteger este ecosistema, considerado uno de los refugios más importantes para especies únicas del centro de África.