Noticias

Insectos ganan atención como fuente sostenible de proteína

La búsqueda de fuentes alimentarias sostenibles ha llevado a científicos y especialistas a mirar con mayor atención prácticas ancestrales que siguen vigentes en distintas regiones del mundo. Entre ellas destaca la entomofagia, una tradición que incorpora insectos comestibles como parte habitual de la dieta.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, cerca de dos mil millones de personas consumen insectos regularmente y existen más de mil 900 especies registradas como aptas para la alimentación humana. Además, México figura entre los países con mayor diversidad y tradición en este ámbito.

Valor nutricional de los insectos atrae a investigadores

La doctora Nicoletta Righini, investigadora del Instituto de Investigaciones en Comportamiento Alimentario y Nutrición de la Universidad de Guadalajara, explicó que el consumo de insectos ha acompañado a la humanidad desde sus orígenes evolutivos.

Según la especialista, restos encontrados en coprolitos fosilizados, herramientas primitivas y observaciones de primates actuales muestran que estos alimentos formaron parte importante de la dieta ancestral. Asimismo, destacó que el rechazo moderno suele responder más a factores culturales que biológicos.

Los estudios científicos señalan que muchas especies contienen entre 40 y 70 % de proteína, además de vitaminas, hierro, zinc y grasas saludables. En consecuencia, representan una alternativa interesante frente a desafíos relacionados con seguridad alimentaria y sostenibilidad ambiental.

En México, especies como chapulines, escamoles, gusanos de maguey y hormigas chicatanas mantienen una fuerte presencia gastronómica en estados como Oaxaca, Puebla, Guerrero, Morelos y Chiapas.

Insectos podrían ganar relevancia después de 2050

La investigadora Elia Valdez, también integrante del Instituto de Investigaciones en Comportamiento Alimentario y Nutrición, destacó que la proteína derivada de insectos podría convertirse en una opción estratégica durante las próximas décadas.

Además, explicó que diversos proyectos ya utilizan harinas elaboradas a partir de chapulines para enriquecer alimentos tradicionales. Uno de los ejemplos más recientes incorporó harina de chapulín en totopos del Istmo de Tehuantepec para aumentar su valor nutricional.

Ligia E. Díaz, coordinadora del libro Los insectos comestibles en el mundo, recordó que esta práctica no constituye una moda reciente, sino una tradición profundamente arraigada en numerosas culturas.

Los especialistas coinciden en que ampliar información científica y reducir prejuicios culturales será clave para comprender el potencial alimentario de estos recursos.

Lee también: Colección del MUAC ya puede explorarse completamente en línea
REDACCIÓN

Entradas recientes

Michele Dougherty y la historia que comenzó con un telescopio

Michele Dougherty se convirtió en la primera mujer nombrada Astrónoma Real de Reino Unido en…

8 horas hace

Estas son las vitaminas esenciales y sus mejores fuentes

Las vitaminas cumplen funciones indispensables para el organismo, desde mantener la visión y fortalecer el…

8 horas hace

Grupo Salinas y los 319 mil mdp que ha pagado al fisco

La situación fiscal de Grupo Salinas abrió un nuevo capítulo después de que el conglomerado…

10 horas hace

Péptidos ganan popularidad pese a falta de evidencia clínica

Los péptidos se han convertido en una de las grandes tendencias de bienestar en redes…

2 días hace

La ciencia explica por qué estudiar más no siempre funciona

Pasar horas frente a los apuntes no necesariamente mejora el aprendizaje. La capacidad limitada de…

2 días hace

Yayoi Kusama muere a los 97 años tras revolucionar el arte

Yayoi Kusama, la artista japonesa que convirtió los lunares, las calabazas y los espacios infinitos…

2 días hace