Especialidades

Problemas de conducta alteran conexiones cerebrales infantiles

Los problemas de conducta en la infancia podrían estar relacionados con dificultades para que el cerebro cambie de un estado mental a otro de manera eficiente, según una investigación encabezada por especialistas del Yale Child Study Center. El hallazgo abre nuevas posibilidades para desarrollar tratamientos más precisos dirigidos a menores con alteraciones emocionales y conductuales.

El estudio, publicado en Biological Psychiatry Global Open Science, analizó escaneos cerebrales de 877 niños de entre 9 y 10 años mediante resonancia magnética funcional. Los investigadores identificaron 12 estados cerebrales distintos que reflejan patrones recurrentes de conexión neuronal mientras los menores permanecían en reposo.

Los especialistas detectaron que niñas y niños con conductas disruptivas permanecían más tiempo en estados cerebrales desconectados relacionados con funciones ejecutivas, atención y regulación emocional.

Los problemas de conducta afectan atención y emociones

El investigador Karim Ibrahim, profesor asistente del Yale Child Study Center, explicó que los menores con alteraciones conductuales presentan dificultades para pasar entre estados cerebrales necesarios para el pensamiento flexible y el control emocional.

Asimismo, el estudio encontró patrones similares en menores con síntomas relacionados con trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Permanecer demasiado tiempo en estados desconectados se asoció con mayores dificultades de atención y control conductual.

Los científicos utilizaron métodos computacionales avanzados desarrollados por la investigadora Heather Shappell, de Wake Forest University, para rastrear cambios momentáneos en las conexiones cerebrales.

Además, los especialistas analizaron variables como ansiedad y problemas de atención para confirmar que las alteraciones observadas estaban específicamente relacionadas con conductas disruptivas.

Nuevas rutas para tratamientos infantiles

El equipo considera que estos hallazgos podrían ayudar a desarrollar biomarcadores cerebrales capaces de identificar alteraciones emocionales desde edades tempranas.

Por otro lado, Denis Sukhodolsky, profesor del Yale Child Study Center y coautor del estudio, recordó que los episodios de ira, irritabilidad y agresividad representan una de las principales causas por las que las familias buscan apoyo psicológico infantil.

De igual manera, los investigadores señalaron que comprender cuándo ocurren las alteraciones en la conectividad cerebral permitirá diseñar intervenciones más personalizadas para mejorar la regulación emocional y las habilidades cognitivas.

Los expertos también subrayaron que el estrés psicológico temprano y factores ambientales pueden influir directamente en el desarrollo cerebral infantil y aumentar la vulnerabilidad a trastornos psiquiátricos en etapas posteriores.

Mira también: La materia oscura desafía teorías sobre el universo
REDACCIÓN

Entradas recientes

Christina Koch cree que la humanidad está preparada para Marte

Explorar el espacio exige años de preparación, pero ninguna simulación puede anticipar por completo lo…

15 horas hace

Cómo reconocer la Distimia detrás del desánimo cotidiano

Sentirse triste durante tanto tiempo que el desánimo comienza a percibirse como parte de la…

15 horas hace

El Premio Nobel de Medicina reconoce el poder de la luz

Controlar células nerviosas mediante pulsos de luz parecía una posibilidad propia de la ciencia ficción.…

15 horas hace

Qué alimentos favorecen a las bacterias buenas de la boca

La salud bucal depende de mucho más que evitar el azúcar. Dentro de la boca…

2 días hace

La memoria ajusta en el cerebro cuánto detalle debe conservar

Recordar no significa guardar una copia exacta de cada experiencia. Para que la memoria resulte…

2 días hace

Por qué las mujeres tienen más ataques de migraña

Un ataque puede comenzar mucho antes de que aparezca el dolor de cabeza. Fatiga, bostezos,…

2 días hace