Especialistas de Yale analizan cómo la mastografía digital y la inteligencia artificial fortalecen la detección del cáncer de mama.
Mastografía e inteligencia artificial abren nueva etapa

Mastografía e inteligencia artificial abren nueva etapa

La detección temprana del cáncer de mama mantiene en la mastografía una de sus herramientas más importantes. Aunque la tecnología médica ha avanzado durante décadas, especialistas de Yale School of Medicine destacan que este estudio continúa salvando vidas y reduciendo muertes asociadas a una de las enfermedades más frecuentes entre mujeres.

John Lewin, profesor asociado de Radiología e Imagen Biomédica en Yale School of Medicine y jefe de Imagen Mamaria, explicó que la mastografía puede reducir alrededor de un tercio las muertes por cáncer de mama. El especialista reconoce que no se trata de una prueba perfecta, pero subraya su valor clínico por el número de vidas que ayuda a proteger.

Mastografía digital cambió la detección temprana

Lewin participó en los primeros ensayos clínicos de mastografía digital tras trabajar previamente en tecnología de imagen para satélites. Esa experiencia resultó clave porque los primeros sistemas digitales compartían principios técnicos con tecnologías de escaneo desarrolladas décadas atrás.

La mastografía comenzó a utilizarse en programas de detección desde los años sesenta. Con el tiempo, pasó del revelado en película a sistemas digitales, lo que facilitó almacenar, compartir y analizar imágenes con mayor rapidez.

Asimismo, la incorporación de la tomosíntesis permitió obtener series de imágenes que generan una vista tridimensional de la mama. Esta técnica ayuda a identificar lesiones que pueden pasar desapercibidas en una imagen convencional.

Inteligencia artificial abre nuevas posibilidades

La inteligencia artificial ya empieza a apoyar a radiólogos en la lectura de estudios. En Europa, donde muchas mastografías reciben doble revisión médica, algunos sistemas buscan reemplazar una de esas lecturas con IA. En Estados Unidos, el modelo podría sumar una revisión automatizada al trabajo del especialista.

Lewin señaló que la combinación entre radiólogos e inteligencia artificial puede aumentar la detección de cánceres. Sin embargo, también advierte que el uso de IA para predecir riesgos futuros todavía requiere más investigación, especialmente por los costos, falsos positivos y estudios adicionales que podría generar.

El especialista considera necesario evaluar cuándo conviene usar resonancia magnética en mujeres con mayor riesgo. Por ahora, la mastografía conserva un papel central porque combina eficacia, disponibilidad y experiencia clínica acumulada durante más de medio siglo.

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