Millones de personas no realizan suficiente actividad física ni ejercicios de resistencia muscular, situación que preocupa a especialistas de Harvard por el impacto directo sobre la salud y la pérdida de fuerza con el paso del tiempo.
Edward Phillips, profesor de Medicina Física y Rehabilitación en Harvard Medical School, explicó que menos de una tercera parte de la población cumple actualmente con las recomendaciones relacionadas con el entrenamiento de fuerza.
El especialista recordó que el cuerpo humano enfrenta menos exigencias físicas cotidianas que hace décadas, por lo que hoy resulta necesario incorporar ejercicio de manera intencional.
Además, destacó que no se necesitan gimnasios costosos ni equipamiento profesional para comenzar una rutina efectiva.
Ejercicios sencillos ayudan a mejorar condición física
Phillips señaló que cualquier actividad representa un beneficio cuando el cuerpo recibe estímulos diferentes a los habituales.
Entre las alternativas recomendadas aparecen sentadillas, planchas, flexiones, ejercicios con peso corporal y diversas posturas de yoga.
Asimismo, indicó que el entrenamiento de fuerza puede realizarse desde casa y adaptarse fácilmente a diferentes edades y niveles físicos.
El académico también recomendó buscar orientación profesional para aprender técnica adecuada y evitar lesiones. Entre las opciones aparecen fisioterapeutas, especialistas en acondicionamiento físico y fisiólogos del ejercicio.
Por otro lado, explicó que alcanzar el llamado “fallo muscular” permite obtener mejores resultados. Esto ocurre cuando la persona ya no puede completar más repeticiones debido al esfuerzo realizado.
El entrenamiento de fuerza protege masa muscular
Especialistas recuerdan que la masa muscular comienza a disminuir naturalmente desde los 30 años, situación que afecta movilidad, independencia y calidad de vida.
Por ello, el entrenamiento de fuerza resulta especialmente importante para personas mayores o quienes buscan conservar funcionalidad física durante el envejecimiento.
También destacaron que este tipo de ejercicios ayuda a proteger músculo en personas que siguen dietas estrictas o utilizan medicamentos para bajar de peso.
Phillips explicó que el cuerpo responde directamente al tipo de esfuerzo que recibe. Si una persona quiere aumentar fuerza física, necesita desafiar progresivamente a sus músculos.
Finalmente, señaló que combinar ejercicios cardiovasculares con entrenamiento de fuerza permite obtener beneficios más completos para la salud física y el bienestar general.