La inteligencia animal volvió a abrir una pregunta fascinante para la ciencia. Un estudio publicado en Science reveló que los abejorros pueden resolver problemas usando objetos como herramientas, una habilidad que durante décadas se asoció principalmente con primates, aves y algunos mamíferos.
La investigación, desarrollada por especialistas de la Universidad de Oulu, en Finlandia, adaptó los famosos experimentos del psicólogo Wolfgang Köhler con chimpancés. En esta ocasión, los protagonistas fueron ejemplares de Bombus terrestris, una especie común en Europa y reconocida por su eficacia como polinizadora.
Abejorros muestran inteligencia inesperada
El equipo liderado por Olli Loukola y Akshaye Bhambore colocó flores artificiales con agua azucarada fuera del alcance directo de los insectos. Para llegar al premio, los abejorros debían mover pequeñas bolas de corcho y colocarlas debajo de las flores.
Los resultados fueron contundentes. El 73% de los individuos con experiencia previa básica logró resolver la tarea. Los investigadores aclararon que no fueron entrenados para mover la bola en una dirección específica, sino solo familiarizados con el entorno.
El hallazgo sugiere que estos insectos pueden planificar acciones orientadas a una meta, incluso cuando el objetivo no está siempre visible.
Cerebros pequeños con soluciones complejas
Expertos como Lars Chittka, de Queen Mary University of London, consideran que el experimento amplía de forma notable la comprensión sobre la cognición en invertebrados. Para el investigador, la conducta resulta incluso más sorprendente porque los abejorros no usan herramientas de manera habitual en la naturaleza.
Mario Vallejo Marín, biólogo de la Universidad de Uppsala, destacó que esta capacidad aparece ante un problema completamente nuevo. Además, Ignasi Bartomeus, del CSIC, recordó que estos insectos navegan grandes áreas, reconocen flores y aprenden a explotar recursos distintos.
El estudio refuerza la idea de que la inteligencia no depende únicamente del tamaño del cerebro, sino también de la eficiencia con la que cada especie procesa información y se adapta a desafíos ambientales.