El Departamento de Educación de Estados Unidos reconoció oficialmente el estatus sin fines de lucro de Grand Canyon University. La decisión cierra un proceso administrativo y legal que se extendió durante varios años y que generó incertidumbre en el sector educativo.
El anuncio, confirmado en enero, alinea la postura federal con la de otras autoridades públicas. Estas instancias ya consideraban a la universidad como una institución educativa sin ánimo de lucro. Además, el reconocimiento aporta certidumbre jurídica a estudiantes, donantes y organismos asociados.
El dictamen establece que la universidad cumple con los requisitos del régimen 501(c)(3). En consecuencia, se elimina una diferencia regulatoria que afectaba su acceso a programas y colaboraciones reservadas a entidades no lucrativas.
Resolución federal y antecedentes del proceso
La decisión coincide con resoluciones previas del Internal Revenue Service, la Higher Learning Commission, el Estado de Arizona, la Arizona Board for Private Postsecondary Education y la NCAA. Asimismo, un fallo del Ninth Circuit Court of Appeals concluyó que la negativa anterior del Departamento de Educación se basó en un criterio legal incorrecto.
Grand Canyon University fue fundada en 1949 como institución sin fines de lucro. En 2004 adoptó un modelo con fines de lucro para enfrentar dificultades financieras. Años después, inició el proceso para regresar a su estructura original.
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Por otro lado, una auditoría del IRS concluida en 2025 confirmó que la universidad reinvierte sus ingresos en su misión educativa. Este elemento fue determinante para el reconocimiento federal.
La resolución permite ampliar colaboraciones, recibir donaciones con mayor claridad normativa y participar en programas exclusivos para organizaciones no lucrativas. También refuerza su posición dentro del sistema de educación superior estadounidense.