Garrapatas adherida al pelaje de un perro mientras recibe una inspección para prevenir enfermedades.
Garrapatas: cómo prevenir enfermedades y proteger a tu familia

Garrapatas: cómo prevenir enfermedades y proteger a tu familia

Las garrapatas son pequeños artrópodos que habitan prácticamente en todos los ecosistemas donde existen animales vertebrados. Aunque muchas personas las relacionan únicamente con perros y ganado, estos parásitos pueden alimentarse de una gran variedad de especies, incluidos los seres humanos, y transmitir enfermedades potencialmente graves.

En México existen 111 especies de garrapatas, agrupadas en dos grandes familias: Ixodidae, conocidas como garrapatas duras, y Argasidae, llamadas garrapatas blandas.

De acuerdo con Carmen Guzmán Cornejo, bióloga especialista en estos artrópodos y profesora de la Facultad de Ciencias de la UNAM, investigaciones recientes incluso documentaron la presencia de garrapatas parasitando peces, lo que demuestra que pueden afectar a prácticamente todos los grupos de vertebrados.

¿Qué enfermedades transmiten las garrapatas?

Las garrapatas se alimentan de sangre y pueden transmitir principalmente bacterias, aunque también algunos virus y protozoarios. Entre las enfermedades más preocupantes se encuentran las rickettsiosis, provocadas por bacterias del género Rickettsia.

Una de las más peligrosas es la fiebre manchada de las Montañas Rocosas, causada por Rickettsia rickettsii. Su principal vector es la garrapata café del perro (Rhipicephalus sanguineus), una especie que suele vivir en viviendas y espacios donde permanecen perros.

La especialista explica que los perros pueden convertirse en reservorios de esta enfermedad, por lo que recomienda bañarlos, cepillarlos con frecuencia, mantener actualizado su esquema de desparasitación y acudir regularmente al médico veterinario.

Además, aconseja evitar la acumulación de objetos en patios o habitaciones, ya que estos espacios ofrecen escondites ideales para las garrapatas.

Según la investigadora, estados como Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila y Nuevo León han registrado numerosos casos de fiebre manchada, algunos con consecuencias fatales.

Cómo identificar una infección y prevenir el riesgo

Los primeros síntomas de la fiebre manchada suelen aparecer pocos días después de la picadura y pueden confundirse con una gripe común. Entre ellos destacan fiebre alta, dolor de cabeza y dolor muscular.

Sin un diagnóstico oportuno, la bacteria puede dañar los vasos sanguíneos, favorecer la formación de coágulos y provocar necrosis en distintos tejidos. En algunos pacientes aparece un sarpullido característico, aunque este signo puede manifestarse cuando la enfermedad ya se encuentra avanzada.

Por ello, Carmen Guzmán Cornejo subraya que el tratamiento con doxiciclina debe comenzar lo antes posible cuando exista sospecha clínica.

La especialista también explica que las garrapatas localizan a sus hospederos mediante el órgano de Haller, una estructura ubicada en sus patas delanteras que detecta el dióxido de carbono liberado por personas y animales.

Mientras se alimentan, estos parásitos inyectan sustancias anticoagulantes, antiinflamatorias y anestésicas, por lo que muchas personas no perciben la picadura hasta que la garrapata aumenta de tamaño.

Cuando una vivienda presenta una infestación importante, la recomendación consiste en aplicar un ixodicida, un producto específico para eliminar garrapatas, además de reforzar las medidas de higiene y el control veterinario de las mascotas.

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