La computación cuántica vive uno de los momentos más importantes de su historia. Entre los protagonistas de esta transformación destaca Michel Devoret, físico francés galardonado con el Premio Nobel de Física por demostrar que las leyes de la mecánica cuántica pueden observarse en circuitos eléctricos macroscópicos.
A sus 73 años, Devoret combina la investigación académica con su cargo como científico jefe de Hardware Cuántico en Google. Desde esa posición supervisa tecnologías como Willow, uno de los chips más avanzados desarrollados por la compañía para acelerar el progreso de la computación cuántica.
El Nobel compartido con John Martinis y John Clarke reconoció una serie de experimentos realizados durante los años ochenta que abrieron el camino a tecnologías hoy fundamentales para la criptografía y el procesamiento cuántico de información.
Michel Devoret destaca avances en hardware cuántico
Durante una entrevista concedida en las oficinas de Google en París, Devoret recordó cómo recibió la noticia del Nobel mientras organizaba el traslado de su laboratorio desde Yale hacia la Universidad de California. Según explicó, la llamada de su hija fue lo que finalmente lo convenció de que el anuncio era real.
El investigador considera que uno de los momentos decisivos para el sector ocurrió en 1995, cuando Peter Shor presentó un algoritmo capaz de resolver problemas matemáticos complejos mediante computación cuántica. Ese avance despertó el interés de gobiernos, universidades y grandes empresas tecnológicas.
Asimismo, destacó la importancia de la corrección de errores cuánticos, una técnica que permite detectar fallos sin destruir la información almacenada. Para Devoret, este desarrollo constituye uno de los mayores logros de la física cuántica moderna.
Google acelera la carrera tecnológica
El científico explicó que Willow logró demostrar la viabilidad de la corrección de errores a gran escala, un paso considerado esencial para construir computadoras cuánticas funcionales.
Además, Google decidió ampliar su apuesta tecnológica incorporando investigaciones con átomos neutros, una alternativa complementaria a los circuitos superconductores que actualmente dominan el sector.
Devoret también advirtió sobre la necesidad urgente de desarrollar criptografía poscuántica. Según señaló, los avances en esta tecnología podrían reducir considerablemente el tiempo necesario para vulnerar los sistemas de cifrado actuales. Aunque evita fijar fechas para la llegada de computadoras cuánticas de propósito general, considera que las primeras aplicaciones especializadas aparecerán en cuestión de años y no de décadas.