La SEP volvió al centro del debate educativo tras la difusión de un documento interno que cuestiona el rumbo del sistema público de enseñanza. El director general de Materiales Educativos acusó que, dentro de la propia dependencia, continúan prácticas que profundizan la privatización, pese a la vigencia formal del nuevo modelo educativo.
El señalamiento incluye la propuesta de crear una estructura organizativa paralela, integrada por docentes y personas afines a la Nueva Escuela Mexicana. La iniciativa busca defender los Libros de Texto Gratuitos y vigilar las políticas que se aplican en el Sistema Educativo Nacional, fuera de los canales institucionales de la SEP.
El documento plantea la conformación de comités con mecanismos propios de registro, coordinación y toma de decisiones. También sostiene que persisten programas, alianzas y materiales que contradicen el Plan de Estudio 2022, así como esquemas impulsados por fundaciones y organismos privados que promueven el enfoque por competencias.
SEP y el debate sobre el control de los contenidos educativos
El texto señala que la privatización educativa se expresa mediante el otorgamiento de Reconocimientos de Validez Oficial de Estudios a escuelas privadas y el aumento de costos asociados a la educación. Además, cuestiona la circulación de materiales paralelos que, según se afirma, desplazan los Libros de Texto Gratuitos en áreas como matemáticas.
Otro punto central es la mención de alianzas que operan en al menos once estados del país, con participación de organizaciones privadas. Para el autor del desplegado, estas acciones representan una disputa directa por el control de los contenidos que llegan a las aulas.
Por otro lado, la propuesta organizativa fija un periodo inicial de actividades entre enero y febrero de 2026 e incluye la coordinación nacional mediante plataformas digitales.
Las declaraciones generaron una respuesta inmediata desde la oposición política. Dirigentes partidistas acusaron que la SEP no debe convertirse en un instrumento ideológico y advirtieron que las confrontaciones internas afectan directamente a la educación pública. El intercambio evidenció una fractura política que coloca nuevamente a la educación como terreno de disputa nacional.