Investigación sobre cómo restringir celulares durante las clases universitarias mejora las calificaciones y reduce las distracciones entre estudiantes
Retirar celulares de las aulas mejora las calificaciones

Retirar celulares de las aulas mejora las calificaciones

Guardar los teléfonos móviles durante las clases puede mejorar el rendimiento académico de los estudiantes universitarios. Una investigación internacional encontró que restringir el acceso a los celulares durante las lecciones favorece el aprendizaje, especialmente entre quienes presentan mayores dificultades escolares.

El estudio, publicado en la revista científica Science, analizó a más de 16,000 estudiantes de educación superior en India. Los resultados también mostraron que quienes experimentaron clases sin teléfonos desarrollaron una opinión más favorable sobre las restricciones tecnológicas dentro de las aulas.

Restringir celulares beneficia a estudiantes con bajas notas

Los investigadores realizaron un experimento aleatorizado con 16,683 estudiantes de diez instituciones de educación superior del estado de Odisha, en India.

Durante un semestre, dividieron a los participantes en distintos grupos. Algunos debían colocar sus teléfonos en una caja al comenzar cada clase, mientras que otros continuaron utilizando sus dispositivos bajo las condiciones habituales.

El equipo evaluó las calificaciones, la asistencia y las experiencias de los estudiantes. Además, aplicó encuestas y realizó observaciones directas dentro de los salones.

Los resultados mostraron que quienes asistieron a clases sin acceso a sus teléfonos obtuvieron mejores calificaciones que los integrantes del grupo de comparación.

La mejora promedio fue de 0.073 desviaciones estándar, una magnitud comparable con los efectos de otras intervenciones educativas destinadas a fortalecer el aprendizaje.

Andreas Bjerre-Nielsen, profesor asociado de la Universidad de Copenhague, destacó que los beneficios fueron especialmente importantes entre los alumnos que tenían las calificaciones más bajas antes del experimento.

Asimismo, los investigadores encontraron indicios de una reducción en las diferencias de rendimiento académico entre estudiantes.

Menos distracciones y mayor aceptación de las restricciones

Los investigadores también analizaron si las mejores calificaciones estaban relacionadas con una mayor asistencia a clases. Sin embargo, no encontraron evidencia que respaldara esa explicación.

Por ello, consideran más probable que los resultados respondan a una disminución de las distracciones dentro del salón.

Las observaciones mostraron menos interrupciones y conversaciones ajenas a las actividades académicas. Además, los profesores dedicaron menos tiempo a revisar sus propios teléfonos durante las sesiones.

Otro resultado relevante fue el cambio de opinión entre los participantes. Después de experimentar las clases sin dispositivos, los estudiantes mostraron mayor disposición a respaldar las restricciones y reconocieron sus posibles beneficios.

En contraste, disminuyó el apoyo a permitir el uso completamente libre de teléfonos durante las lecciones.

Estos resultados aportan evidencia a un debate que involucra a instituciones educativas de distintos países, especialmente ante las preocupaciones sobre la atención y el rendimiento académico.

No obstante, los autores advierten que la investigación se desarrolló exclusivamente en instituciones de educación superior. Por tanto, todavía hacen falta estudios para determinar si los mismos efectos aparecen en escuelas primarias y secundarias.

El trabajo sugiere que limitar el acceso a los celulares durante las clases puede representar una estrategia educativa relativamente sencilla para mejorar el aprendizaje y reducir las diferencias de desempeño entre estudiantes.

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