Envejecer con bienestar requiere salud, seguridad económica, autonomía y participación social
El reto de envejecer con salud, autonomía y seguridad

El reto de envejecer con salud, autonomía y seguridad

Llegar a una edad avanzada con autonomía, estabilidad económica, atención médica y vínculos sociales no depende únicamente de las decisiones tomadas durante la juventud. El cambio demográfico obliga a revisar también las condiciones que ofrecen el Estado, el mercado laboral, las ciudades y los sistemas de protección social.

México atraviesa precisamente esa transformación. La Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México estima que viven en el país 32 millones de personas de 50 años o más, 53% mujeres y 47% hombres. Para especialistas de la UNAM, envejecer dignamente debe entenderse como una responsabilidad colectiva y no solamente individual.

Envejecer con dignidad requiere protección durante toda la vida

Diana Tamara Martínez Ruiz, secretaria de Desarrollo Institucional de la UNAM, planteó que llegar a la vejez con miedo a la pobreza, enfermedad, soledad o discriminación revela problemas que trascienden las circunstancias personales.

Durante el Segundo Seminario de Bienestar Económico, Pensiones y Retiro Saludable, la especialista señaló que el envejecimiento modificará diferentes ámbitos de la vida nacional. Entre ellos aparecen la economía, el empleo, las familias, las ciudades y los sistemas de salud y pensiones.

Por ello, la discusión no debería concentrarse únicamente en cuántas personas mayores habrá en las próximas décadas. También resulta necesario analizar bajo qué condiciones económicas, sociales y sanitarias vivirán.

Pensiones y salud forman parte de un desafío colectivo

La coordinadora del Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Envejecimiento y Vejez, Verónica Z. Montes de Oca Zavala, cuestionó la idea de que cada persona sea exclusivamente responsable de conseguir un retiro saludable y digno.

Esta perspectiva obliga a mirar las distintas etapas de la vida. Las condiciones laborales, los ingresos, el acceso a seguridad social y la posibilidad de ahorrar pueden determinar buena parte de las oportunidades disponibles durante la vejez.

El desafío tampoco termina con las pensiones. La salud física y mental, la autonomía y la posibilidad de participar activamente en la comunidad forman parte del bienestar integral de las personas mayores.

Desde esta perspectiva, disciplinas como la actuaría, las matemáticas y la estadística pueden ayudar a comprender los cambios demográficos y evaluar la sostenibilidad de los sistemas de protección social.

Luis Felipe Jiménez García, director de la Facultad de Ciencias de la UNAM, destacó precisamente la necesidad de abordar estos problemas mediante distintas áreas del conocimiento. Jaime Vázquez Alamilla, coordinador de la licenciatura en Actuaría, también llamó a los estudiantes a interesarse en pensiones y seguridad social.

La transformación demográfica convierte así al envejecimiento en un asunto que involucra a todas las generaciones. Las decisiones adoptadas actualmente sobre empleo, salud, vivienda, pensiones y cuidados influirán en las condiciones que encontrarán quienes lleguen a edades avanzadas durante las próximas décadas.

El reto no consiste únicamente en vivir más años. También implica construir las condiciones necesarias para que una vida más larga pueda transcurrir con seguridad económica, autonomía, atención adecuada y participación social.

Te puede resultar útil este contenido: Día Nacional del Maíz celebra el alimento que sostiene a México

Entradas Relacionadas