Organizar conocimiento ya no significa únicamente trabajar con libros, archivos o colecciones físicas. La inteligencia artificial, la digitalización y las nuevas formas de acceder a contenidos están transformando las competencias necesarias para desenvolverse en este campo.
La Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM reunió a estudiantes, docentes y especialistas de México y Costa Rica para analizar cómo debe evolucionar la formación de los profesionales de la información ante estos cambios tecnológicos y sociales.
Profesionales de la información necesitan una formación en red
El Congreso Internacional de Bibliotecología y Ciencias de la Información abordó asuntos como inteligencia artificial, alfabetización informacional y digital, privacidad, brechas de acceso, preservación de conocimientos locales y nuevos perfiles laborales.
Durante el encuentro, Lina Escalona Ríos, coordinadora del posgrado en Bibliotecología y Estudios de la Información de la UNAM, señaló que bibliotecólogos y archivistas necesitan ampliar su actividad más allá de los espacios tradicionales.
El crecimiento de la información digital hace necesario contar con especialistas capaces de organizar, evaluar y difundir contenidos oportunos y relevantes para diferentes comunidades.
Escalona Ríos propuso avanzar hacia una formación en red que conecte permanentemente universidades, estudiantes, docentes, organizaciones sociales y comunidades. Esto incluye proyectos interinstitucionales, prácticas profesionales en distintos escenarios y mayor movilidad académica.
Inteligencia artificial transforma las competencias necesarias
La formación también requiere currículos flexibles, conocimientos transversales y mecanismos para reconocer aprendizajes obtenidos fuera del aula. La calidad educativa, según la especialista, depende tanto de los programas académicos como de las experiencias que acompañan la preparación profesional.
La transformación tecnológica ocupa una parte central del desafío. Las nuevas generaciones necesitan desarrollar habilidades relacionadas con herramientas digitales sin abandonar aspectos fundamentales como privacidad, acceso equitativo, preservación documental y análisis crítico de la información.
El Congreso también dio protagonismo a los estudiantes. Jóvenes de la Universidad Nacional de Costa Rica presentaron una investigación sobre los obstáculos para la inserción laboral de bibliotecólogos ante las nuevas competencias digitales.
Para Escalona Ríos, la profesión necesita abandonar la imagen del bibliotecólogo limitado a mostradores, estantes o expedientes. Su trabajo puede intervenir directamente en la manera en que las comunidades encuentran, comprenden y utilizan el conocimiento.
La disciplina cuenta además con una larga trayectoria académica en la UNAM. Los estudios bibliotecológicos están vinculados con los orígenes de la Facultad de Filosofía y Letras, mientras que el Colegio de Bibliotecología alcanzó en 2026 siete décadas desde su conformación institucional en 1956.
El encuentro reforzó así una idea central: formar especialistas en información implica combinar tecnología y conocimientos técnicos con cooperación académica, pensamiento crítico y responsabilidad social.