Aspirina y su posible papel para prevenir determinados tipos de cáncer y reducir la recurrencia de tumores colorrectales.
Aspirina gana terreno como aliada frente al cáncer

Aspirina gana terreno como aliada frente al cáncer

La aspirina, uno de los medicamentos más antiguos y utilizados del mundo, está adquiriendo un papel inesperado en la prevención del cáncer. Nuevas investigaciones indican que dosis bajas podrían reducir la aparición o recurrencia de determinados tumores en pacientes con características genéticas específicas.

La evidencia resulta especialmente sólida en personas con síndrome de Lynch, una alteración hereditaria que eleva considerablemente el riesgo de cáncer colorrectal. Un ensayo dirigido por John Burn, profesor de genética clínica de la Universidad de Newcastle, siguió durante diez años a 861 pacientes.

Aspirina muestra resultados contra el cáncer colorrectal

Los participantes que tomaron 600 miligramos diarios durante al menos dos años redujeron aproximadamente a la mitad su riesgo de desarrollar cáncer colorrectal. Investigaciones posteriores apuntan a que dosis de entre 75 y 100 miligramos podrían ofrecer una protección comparable.

Los resultados ya modificaron recomendaciones médicas en Reino Unido para personas con síndrome de Lynch. Sin embargo, los especialistas insisten en que el tratamiento requiere supervisión profesional debido al riesgo de hemorragias, úlceras y otras complicaciones.

Otro ensayo realizado por investigadores del Instituto Karolinska estudió a 2,980 pacientes previamente operados por cáncer colorrectal. Los científicos seleccionaron tumores con determinadas mutaciones presentes aproximadamente en 40% de estos pacientes.

Durante tres años, quienes recibieron 160 miligramos diarios registraron menos de la mitad del riesgo de recurrencia frente al grupo placebo. Suecia comenzó en enero de 2026 a identificar estas mutaciones para ofrecer dosis bajas a pacientes elegibles.

Una acción que podría involucrar al sistema inmunitario

Los científicos todavía investigan cómo funciona este efecto. Una hipótesis involucra a la enzima Cox-2 y las prostaglandinas relacionadas con señales capaces de favorecer el crecimiento celular descontrolado.

Además, investigaciones experimentales sugieren otro mecanismo relacionado con el tromboxano A2. Al inhibir este factor asociado con la coagulación, la aspirina podría facilitar que determinadas células inmunitarias detecten células cancerosas metastásicas.

Un ensayo internacional con 11,000 participantes analiza ahora sus posibles efectos después de cáncer colorrectal, mamario, gastroesofágico y de próstata. Los resultados ayudarán a determinar hasta dónde puede extenderse esta estrategia.

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