Actividad del cerebro cuando una persona está enfermo
Estar enfermo activa una respuesta extendida en el cerebro

Estar enfermo activa una respuesta extendida en el cerebro

Escalofríos, cansancio, fiebre y pérdida del apetito suelen interpretarse como consecuencias directas de una infección. Sin embargo, buena parte de estas respuestas forman parte de un mecanismo coordinado por el cerebro para ayudar al organismo durante una enfermedad.

Una investigación del Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL) aporta nuevas pistas sobre lo que sucede cuando alguien está enfermo. Los resultados indican que la respuesta cerebral no depende únicamente de una o dos regiones, sino que involucra una red mucho más extensa.

Estar enfermo implica cambios distribuidos por el cerebro

Los científicos ya conocían la participación del hipotálamo y el tronco encefálico en respuestas relacionadas con las infecciones. El nuevo trabajo buscó determinar qué ocurre también en la neocorteza, la capa externa vinculada con funciones como interpretar información, planificar y controlar comportamientos voluntarios.

El equipo estudió la prostaglandina E2, conocida como PGE2, una molécula producida durante la respuesta inmunitaria. Esta funciona como una señal de alarma relacionada con fiebre, escalofríos, fatiga y reducción del apetito.

Para estudiar sus efectos, los investigadores administraron PGE2 en el cerebro de ratones. Los síntomas aparecieron casi inmediatamente y duraron entre 30 y 45 minutos, un periodo mucho más corto que con otros métodos experimentales.

Esto permitió observar el comportamiento de los animales, registrar neuronas individuales y elaborar mapas de actividad cerebral durante ese estado.

La corteza insular aparece como una región importante

Los ratones desarrollaron rápidamente fiebre, disminuyeron su actividad y comieron menos. Al analizar sus cerebros, los investigadores observaron actividad en múltiples zonas pertenecientes a una red relacionada con la supervisión del estado interno del organismo.

Entre ellas destacó la corteza insular. Grupos específicos de neuronas de esta región respondieron durante el experimento, lo que apunta a su participación relevante cuando el organismo detecta señales asociadas con una enfermedad.

El estudio también utilizó iDISCO, un método que permite visualizar marcadores de activación neuronal a través del cerebro y obtener una perspectiva más amplia de las regiones involucradas.

Los resultados apoyan la propuesta de entender la enfermedad como un estado cerebral diferenciado. Desde esta perspectiva, sentirse enfermo no depende exclusivamente de la acción directa de un virus o una bacteria. El cerebro contribuye a producir síntomas y modifica decisiones y comportamientos para favorecer la recuperación.

El trabajo se realizó en ratones, por lo que todavía será necesario profundizar en estos mecanismos antes de trasladar sus conclusiones a seres humanos.

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