Los admiradores de Remedios Varo tendrán más tiempo para adentrarse en el universo de una de las artistas más influyentes del siglo XX. El Museo de Arte Moderno (MAM) anunció que extenderá hasta 2027 la permanencia de su exposición dedicada a la pintora, una decisión impulsada por la gran respuesta del público nacional e internacional.
La ampliación permitirá que más visitantes conozcan una de las colecciones más importantes de la artista en México y redescubran una obra que sigue despertando nuevas interpretaciones décadas después de su creación.
Remedios Varo continúa cautivando con su universo surrealista
La exposición reúne pinturas y documentos que reflejan el estilo inconfundible de la artista, caracterizado por escenarios oníricos, personajes misteriosos y referencias constantes a la alquimia, la ciencia, la naturaleza y la espiritualidad.
Cada obra ofrece múltiples niveles de lectura gracias a su extraordinario nivel de detalle. Por ello, especialistas consideran que recorrer la muestra en distintas ocasiones permite descubrir elementos que antes pasaban desapercibidos.
El MAM resguarda 39 obras de Remedios Varo con declaratoria de monumento artístico. Además, la exposición Habitantes de lo insólito integra cerca de 90 piezas entre pinturas, documentos y materiales de archivo que permiten conocer mejor el legado de la artista.
Mitos sobre la artista que la historia ha desmentido
La permanencia de la muestra también representa una oportunidad para aclarar algunos datos que durante años se han repetido de forma incorrecta.
Uno de ellos sostiene que Remedios Varo obtuvo la nacionalidad mexicana. En realidad, aunque vivió más de dos décadas en México, conservó la nacionalidad española hasta su fallecimiento.
También es falso que muriera en la pobreza o sin vivir de su pintura. Su primera exposición individual tuvo un importante éxito comercial y, desde 1953, contó con el respaldo económico de Walter Gruen, lo que le permitió dedicarse por completo a su producción artística.
Otra confusión frecuente señala que llegó a México en 1939. Diversas fuentes especializadas indican que arribó en 1941, procedente de Casablanca, después de abandonar Europa durante la Segunda Guerra Mundial.
La historia de Remedios Varo también está estrechamente ligada a Leonora Carrington y la fotógrafa húngara Kati Horna. Las tres artistas exiliadas compartieron amistad, intereses por el surrealismo, el esoterismo y los mundos fantásticos, razón por la que con frecuencia son conocidas como «las tres brujas» del surrealismo mexicano.
Con la extensión de la exposición hasta 2027, el Museo de Arte Moderno ofrece una nueva oportunidad para conocer el legado de una creadora cuya obra continúa sorprendiendo por su imaginación, simbolismo y capacidad para invitar al espectador a mirar más allá de lo evidente.