Despertar el lunes con una sensación de agotamiento que parece injustificada no es una simple cuestión de ánimo ni una secuela inevitable del fin de semana. En Argentina, donde el ritmo laboral y académico muchas veces exige esfuerzos prolongados, la ciencia acaba de arrojar nueva luz sobre un fenómeno tan común como desatendido: la fatiga del lunes.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Kiel, en Alemania, logró identificar en enero de 2026 las verdaderas causas detrás de este malestar. El estudio reveló que las alteraciones del ritmo circadiano, el exceso de estímulos durante el fin de semana y una baja calidad del sueño se combinan para afectar el desempeño físico y cognitivo los lunes. Esta evidencia ofrece un nuevo marco de comprensión que también puede ser aprovechado por el ámbito educativo.
Estrategias para vencer la fatiga del lunes
La primera medida recomendada es mantener horarios regulares de sueño, incluso los fines de semana. El cuerpo requiere estabilidad para funcionar con eficiencia. En segundo lugar, los expertos aconsejan evitar el uso excesivo de pantallas antes de dormir, dado que la luz azul interfiere con la producción de melatonina.
La tercera clave es incorporar una rutina matutina que active el cuerpo y la mente, como una caminata breve o ejercicios de respiración consciente. Por último, es fundamental no saltarse el desayuno: una alimentación balanceada al inicio del día puede marcar la diferencia en el rendimiento escolar o profesional.
Según datos de la Sociedad Argentina de Medicina del Sueño, más del 60% de las personas reportan sentir mayor cansancio al comenzar la semana, un porcentaje que se reduce notablemente cuando se implementan hábitos saludables de descanso.
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