No hace falta una tragedia para que el martes 13 cause tensión. En México, este día sigue vinculado al infortunio y a la advertencia popular: “Ni te cases ni te embarques”. Pero más allá del dicho, lo cierto es que el origen de esta superstición tiene raíces culturales e históricas que van desde la caída de Constantinopla un martes, hasta la carga negativa que se le ha dado al número 13 desde épocas antiguas.
En la actualidad, estas ideas persisten con fuerza en diversas comunidades, impactando incluso en decisiones cotidianas. La psicología moderna ha identificado esta fobia como trezidavomartiofobia, un trastorno que afecta a personas que experimentan ansiedad irracional ante este día específico. Sin embargo, la evidencia científica ha mostrado que no existe una correlación real entre el martes 13 y eventos desafortunados.
Supersticiones y ciencia: una mirada educativa al martes 13
La educación tiene un papel fundamental en desmontar creencias limitantes. Entender que el martes 13 no representa una amenaza real, sino una construcción cultural, ayuda a formar ciudadanos críticos y menos propensos a temores infundados. Además, permite abrir conversaciones en el aula sobre pensamiento lógico, análisis histórico y salud mental, temas urgentes en la educación actual.
Del mismo modo, la ciencia ha mostrado que los sesgos cognitivos, como la profecía autocumplida, pueden explicar por qué algunas personas sienten que “todo sale mal” en días como este. Por ello, fomentar el pensamiento crítico desde edades tempranas es una estrategia educativa clave.
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