La celebración del Día Internacional de la Lengua Materna cobra profunda relevancia en México y en el mundo como una llamada firme a reforzar sistemas educativos que reconozcan y valoren todas las lenguas como elementos esenciales de identidad cultural y aprendizaje significativo. Esta conmemoración anual visibiliza la importancia de garantizar oportunidades equitativas para estudiantes que hablan lenguas maternas diversas.
Desde la perspectiva educativa, la lengua materna es más que un medio de comunicación. Constituye la base sobre la cual se construye el pensamiento, la autoestima y la pertenencia social del alumnado. En un país tan plural como México, donde coexisten múltiples lenguas indígenas y comunidades lingüísticas, educar desde y con respeto a estas lenguas no solo favorece aprendizajes más sólidos sino también sociedades más cohesionadas.
El papel de la lengua materna en la inclusión educativa
La educación inclusiva exige políticas y prácticas que integren la diversidad lingüística en todos los niveles de la educación. La UNESCO subraya que los sistemas educativos deben reconocer y valorar la lengua de cada estudiante para mejorar la calidad educativa y promover la equidad. Esta visión se materializa cuando docentes y autoridades adoptan enfoques plurilingües que conectan el hogar con la escuela.
Además, la inclusión educativa basada en la lengua materna apoya la preservación de las culturas locales y fortalece la participación de las familias en la vida escolar. Del mismo modo, impulsa la creación de materiales didácticos adaptados y la formación continua de docentes en contextos plurilingües. Asimismo, cuando se induce el aprendizaje en la lengua que los estudiantes dominan, se mejora el desempeño académico en todas las áreas.
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