Sesión de musicoterapia en clínica uruguaya con personas trabajando emociones a través de instrumentos
La musicoterapia ayuda a reducir la ansiedad

La musicoterapia ayuda a reducir la ansiedad

Una melodía puede hacer más que acompañar el día: puede cambiarlo. En Uruguay, el uso clínico de la musicoterapia comienza a consolidarse como una herramienta efectiva para reducir la ansiedad, tanto en niños como en adultos. Más allá de la percepción subjetiva, hay respaldo científico. Investigaciones recientes confirman que escuchar música, componerla o improvisarla con fines terapéuticos disminuye significativamente el estrés fisiológico y emocional.

Esta disciplina, implementada por profesionales formados en salud mental y música, no busca entretener ni enseñar, sino trabajar con las emociones y los procesos cognitivos. En contextos hospitalarios y educativos del país, la musicoterapia ya se aplica con éxito para pacientes oncológicos, personas con trastornos del espectro autista o adultos mayores con deterioro cognitivo. Pero su impacto también se extiende a entornos educativos y comunitarios, donde se convierte en una vía accesible para promover el bienestar emocional.

Un enfoque terapéutico con evidencia concreta

La evidencia más reciente proviene de estudios realizados en 2025 en el Hospital de Clínicas de Montevideo, donde se comprobó que sesiones de musicoterapia activa (aquellas en las que el paciente participa tocando instrumentos o componiendo) reducen en más de un 30% los niveles de ansiedad medidos con escalas clínicas estandarizadas. Estos resultados no solo fortalecen su aplicación clínica, sino que también abren la puerta a una integración más robusta dentro de programas de salud pública.

De igual manera, el Colegio de Psicólogos del Uruguay ha comenzado a recomendar la inclusión de musicoterapeutas en equipos multidisciplinarios, especialmente en atención primaria. Este reconocimiento institucional es clave para posicionar la intervención como una estrategia preventiva, además de terapéutica.

Según datos del Ministerio de Salud Pública, entre 2023 y 2025 aumentaron un 40% las consultas vinculadas a ansiedad en población adolescente.

Mira también: La ciencia joven abre camino en la lucha contra el Alzheimer

Entradas Relacionadas