Cuando las lluvias caen en Cali, Colombia, no solo riegan cultivos ni llenan ríos: ahora también pueden encender luces. Un grupo de estudiantes de la Universidad Autónoma de Occidente ha desarrollado un dispositivo capaz de transformar gotas de agua en energía eléctrica. Este avance, llamado W-DRÉ, opera con un nanogenerador triboeléctrico que recolecta la carga generada por el impacto de la lluvia sobre su superficie.
El dispositivo está diseñado para ofrecer una alternativa energética limpia, accesible y funcional. Su potencial es especialmente significativo en comunidades con acceso limitado a electricidad, donde cada gota puede marcar la diferencia entre el aislamiento y la conexión, entre una clase a oscuras y una jornada iluminada. Por su bajo costo, también se convierte en una opción viable para implementarse en espacios educativos vulnerables.
Energía renovable para transformar escuelas y comunidades
W-DRÉ es más que una herramienta tecnológica: es una oportunidad de aprendizaje. Su diseño permite que funcione como recurso didáctico en centros educativos, conectando a estudiantes con la ciencia y la sostenibilidad de manera práctica. Del mismo modo, los desarrolladores aseguran que su aplicación puede extenderse a zonas rurales sin cobertura eléctrica estable.
Este tipo de innovaciones no solo reafirman el talento científico joven en América Latina, sino que abren caminos para que la energía renovable se integre en los proyectos pedagógicos del presente.
Actualmente, Colombia registra más de 2.500 milímetros de precipitación anual en varias regiones, lo que convierte al país en un entorno ideal para escalar el uso de tecnologías que aprovechen el agua como fuente energética.