Vista interior del Gran Colisionador de Hadrones mostrando parte del experimento ALICE donde colabora la UNAM
Ciencia mexicana en el Gran Colisionador de Hadrones

Ciencia mexicana en el Gran Colisionador de Hadrones

Desde Suiza, la Universidad Nacional Autónoma de México fortalece su presencia científica en el mayor laboratorio de física de partículas del mundo. Con su participación en el experimento ALICE del Gran Colisionador de Hadrones (LHC), la UNAM reafirma el papel de México como un actor clave en la investigación internacional.

El LHC, ubicado en el Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN), permite recrear las condiciones del universo primitivo para estudiar la materia en su estado más elemental. En este escenario, investigadores del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM colaboran activamente con equipos de más de 40 países para analizar colisiones de partículas a altísima energía.

Además de contribuir con análisis de datos complejos, la UNAM también participa en el diseño de tecnología de vanguardia. Un ejemplo es su involucramiento en el desarrollo del sistema de disparo de ALICE, esencial para seleccionar eventos relevantes entre millones de colisiones por segundo. Este tipo de aportaciones consolidan el prestigio académico de la institución y abren nuevas oportunidades de formación para jóvenes científicos mexicanos.

Gran Colisionador de Hadrones: una plataforma para la formación científica de alto nivel

La colaboración no solo impacta el avance del conocimiento, sino que también fortalece la educación superior en México. Estudiantes de posgrado realizan estancias en el CERN, adquiriendo experiencia directa en un entorno altamente especializado, lo cual enriquece el ecosistema científico nacional.

Cabe destacar que, en agosto de 2025, ALICE logró identificar nuevas características del plasma de quarks y gluones, una forma de materia que existió apenas microsegundos después del Big Bang. México, a través de la UNAM, formó parte del equipo que hizo posible este descubrimiento.

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