Recuperación de una obra de Julio Escámez ocultada durante la dictadura chilena.
Mural de Julio Escámez reaparece tras 53 años oculto

Mural de Julio Escámez reaparece tras 53 años oculto

Durante más de medio siglo, habitantes de Chillán, familiares y especialistas creyeron que la dictadura de Augusto Pinochet había destruido Principio y fin, la obra que Julio Escámez pintó entre 1970 y 1972 dentro de la municipalidad. Sin embargo, doce capas de pintura blanca ocultaban la composición de aproximadamente 42 metros cuadrados.

Los primeros fragmentos aparecieron en 2021. En julio de 2026, restauradores comenzaron a retirar, milímetro por milímetro, la pintura que cubrió la obra después del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973. El artista chileno murió en Costa Rica en 2015 sin saber que su creación todavía permanecía sobre el muro.

El mural quedó ligado a una historia de violencia política

Escámez concibió Principio y fin como una representación simbólica de la lucha de clases, la represión y las ofensas contra la dignidad humana. El alcalde socialista Ricardo Lagos Reyes inauguró la obra el 24 de junio de 1972, acompañado por autoridades y habitantes de Chillán.

Tres días después del golpe militar, agentes asesinaron a Lagos Reyes en su casa junto con su esposa embarazada, Alba Ojeda, y su hijo Carlos Lagos, de 19 años. El alcalde comunista Eduardo Contreras Mella había encargado la obra en 1969. Décadas después, Contreras presentó la primera querella contra Pinochet.

Pablo Neruda también participó a distancia en la inauguración mediante un mensaje en el que destacó la profundidad, la verdad y la capacidad creadora de Escámez. Dos meses más tarde, Salvador Allende posó junto a la pintura cuando recibió el nombramiento de Hijo Ilustre de Chillán.

Una pequeña ventana confirmó que la obra seguía intacta

El actual alcalde, Camilo Benavente, pidió en 2021 a la Unidad de Patrimonio municipal que buscara posibles rastros. La historiadora Karin Cárdenas coordinó la inspección junto con el arquitecto restaurador Carlos Inostroza.

El equipo abrió una ventana de apenas dos centímetros por lado y encontró el característico color naranja de una llamarada. Ese descubrimiento permitió iniciar análisis técnicos con el Centro Nacional de Conservación y Restauración.

Los especialistas descartaron las versiones sobre alquitrán, impactos de bala o destrucción con bayonetas. Las pruebas confirmaron que varias capas de pintura cubrían la composición. También detectaron modificaciones arquitectónicas, entre ellas la construcción de pisos y una ventana sobre la superficie original.

En 2024, las autoridades declararon la obra Monumento Histórico. Ese mismo año descubrieron que Principio y fin incluía una segunda sección. Mientras la primera presenta enfrentamiento y conflicto social, la otra muestra a mujeres y niños que contemplan la vida mediante un catalejo.

La recuperación permitirá devolver a Chillán una pieza que la dictadura intentó borrar y que marcó profundamente la vida de Escámez. Para su familia, el hallazgo también corrige una herida que acompañó al artista durante su exilio.

Te puede resultar útil este contenido: Avance cuántico acerca la búsqueda de la materia oscura

Entradas Relacionadas