El derecho a la educación palestina vive una de sus etapas más críticas. La reciente irrupción del Ejército israelí en la Universidad de Birzeit, en Cisjordania ocupada, durante plena jornada académica, ha encendido las alarmas de expertos en derechos humanos que denuncian una estrategia sistemática de hostigamiento contra el sistema educativo palestino.
El 6 de enero de 2026, soldados israelíes forzaron las entradas del campus mientras más de 8000 estudiantes asistían a clases. Dispararon munición real, gases lacrimógenos y granadas aturdidoras. Al menos 41 personas resultaron heridas y algunos estudiantes permanecen hospitalizados. El ataque coincidió con una manifestación estudiantil contra las detenciones políticas masivas a prisioneros palestinos.
Ataques a universidades, estudiantes y docentes
Relatores especiales del Consejo de Derechos Humanos de la ONU calificaron el hecho como una violación al derecho internacional humanitario y un atentado directo contra una institución civil. También subrayaron que esta no fue una acción aislada. Desde 2023, las incursiones militares a centros educativos palestinos se han repetido sin justificación aparente, afectando gravemente a estudiantes, profesores e instalaciones.
Los expertos advirtieron sobre una práctica que denominan “escolasticidio”, es decir, la destrucción deliberada del sistema educativo como parte de una política de represión estructural. Esta tendencia vulnera gravemente la Convención de Ginebra y pone en peligro no solo la educación superior, sino el desarrollo social de toda una generación.
Los expertos pertenecen al grupo de “procedimientos especiales” del Consejo de Derechos Humanos y actúan de forma independiente. Su informe colectivo subraya la necesidad urgente de garantizar espacios educativos seguros, incluso en contextos de conflicto.
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