El laboratorio Mostla del Tec de Monterrey explora 8 tecnologías biométricas que ya usan maestros, investigadores y estudiantes en proyectos educativos.
Estas tecnologías, por ejemplo, detectan si el corazón se acelera o hacia dónde está dirigiendo la mirada una persona, para después pasar a una etapa de interpretación de datos.
Lo anterior permite determinar si una persona está estresada, emocionada, relajada, si algo le gusta o le disgusta, de acuerdo a sus datos biométricos.
Esta información permite tomar decisiones en el plano educativo, según Andrés Ayala, líder de Proyectos de Innovación con Tecnología Emergente y Zona Biométricos, en Mostla.
Reforzar clases, analizar el proceso de aprendizaje dentro de un curso o justificar una innovación son algunas de las aplicaciones de estas tecnologías en el plano educativo.
La tecnología biométrica no solo se trata de desbloquear el celular con reconocimiento facial o huella dactilar.
Irving Hidrogo, director de Innovación con Tecnologías Emergentes del Tec de Monterrey, explica que este solo es un caso de uso, tiene muchas más posibilidades.
En México y el mundo, la exploración del cosmos sigue arrojando sorpresas que expanden nuestra…
En México, cuando baja la temperatura, el consejo es casi automático: “Ponte suéter o te…
Aunque la ciencia explica fenómenos y transforma entornos, no es por sí sola el motor…
Una reciente investigación en la India ha abierto una vía prometedora para comprender mejor el…
No hace falta una tragedia para que el martes 13 cause tensión. En México, este…
Cada vez más personas en México están integrando el kéfir a su alimentación diaria, impulsadas…