El sarampión aumenta en Estados Unidos mientras la reducción de la vacunación facilita nuevos brotes y riesgos para la salud.
Por qué el sarampión vuelve a extenderse en Estados Unidos

Por qué el sarampión vuelve a extenderse en Estados Unidos

El sarampión registra un fuerte repunte en Estados Unidos, pese a que el país había declarado eliminada su transmisión continua a comienzos de este siglo. Especialistas atribuyen el cambio principalmente al descenso de las tasas de vacunación, no a una transformación del virus.

Durante 2026, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades habían contabilizado 2,318 casos hasta julio. La cifra ya superaba los 2,289 registrados durante todo 2025, con brotes importantes en Arizona y Carolina del Sur, además de grupos menores en otros estados.

Sarampión encuentra terreno ante la menor vacunación

Marietta Vazquez, especialista en enfermedades infecciosas pediátricas de Yale School of Medicine, explica que el virus conserva su enorme capacidad de transmisión. Aproximadamente nueve de cada diez personas susceptibles expuestas pueden infectarse.

Además, el virus se propaga por el aire, circunstancia que dificulta contenerlo cuando una persona infectada mantiene contacto con otras.

Aunque suele considerarse una enfermedad infantil relativamente benigna, puede provocar neumonía, encefalitis e incluso la muerte. Los médicos tampoco pueden anticipar con certeza qué paciente presentará solamente fiebre, erupciones y malestar, y quién necesitará hospitalización.

Los niños pequeños enfrentan una vulnerabilidad mayor

Los bebés presentan especial riesgo porque pueden tener poca inmunidad y todavía poseen sistemas inmunitarios inmaduros. La reducción de la vacunación también puede disminuir la protección temporal que algunos recién nacidos reciben mediante anticuerpos maternos.

Sin embargo, Vazquez recalca que cualquier persona susceptible puede contraer la infección.

Actualmente no existe un tratamiento específico eficaz una vez desarrollada la enfermedad. La atención médica se concentra principalmente en controlar síntomas y complicaciones, por lo que la prevención adquiere especial importancia.

La herramienta fundamental continúa siendo la vacunación. Una dosis alcanza aproximadamente 95% de efectividad y dos ofrecen una protección cercana al 100%, de acuerdo con Vazquez.

La especialista también considera esencial escuchar las dudas de las familias y responderlas con información médica clara. Frente a una infección capaz de extenderse rápidamente, esperar hasta que aparezca un brote cercano reduce las posibilidades de prevenir nuevos contagios.

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