Investigación sobre un tratamiento que aumenta la melanina para proteger la piel frente a la radiación ultravioleta.
Nueva investigación apuesta por la melanina para proteger la piel

Nueva investigación apuesta por la melanina para proteger la piel

Un equipo de investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard desarrolla un tratamiento experimental que podría mejorar la protección natural de la piel frente a la radiación ultravioleta. La propuesta busca aumentar la producción de melanina, un pigmento clave para reducir el daño provocado por la exposición al sol, especialmente en personas con enfermedades que las vuelven extremadamente sensibles a la luz solar.

El proyecto está encabezado por Jeffrey Smith, profesor asistente de dermatología en Brigham and Women’s Hospital, junto con Andrew Kruse, especialista en química biológica y farmacología molecular. Ambos presentaron los avances de la investigación durante «Guppy Tank», un foro organizado por la Oficina de Desarrollo Tecnológico de Harvard para recibir asesoría de inversionistas y expertos en innovación biomédica.

Melanina abre nuevas posibilidades para enfermedades raras

El tratamiento utiliza un agonista del receptor de melanocortina 1, mecanismo que estimula la producción de melanina en la piel. Aunque ya existe un medicamento aprobado que actúa mediante una vía similar para tratar la porfiria, los investigadores buscan ofrecer una alternativa menos invasiva y con menos efectos secundarios.

Además, mientras el tratamiento disponible requiere varios implantes al año y provoca náuseas en cerca del 46 % de los pacientes, la nueva propuesta contempla una inyección semestral. Los investigadores consideran que esta diferencia podría traducirse en una mejora importante para la calidad de vida de quienes dependen de este tipo de terapias.

El proyecto también apunta a prevenir cáncer de piel

Los especialistas analizan la posibilidad de utilizar el medicamento en pacientes con xeroderma pigmentoso, una enfermedad genética que impide reparar adecuadamente el daño causado por los rayos ultravioleta y eleva de forma extraordinaria el riesgo de cáncer de piel. También estudian su posible aplicación en personas trasplantadas que reciben medicamentos inmunosupresores.

Durante la presentación, inversionistas recomendaron evaluar cuidadosamente la dosis, los posibles cambios en la pigmentación y la viabilidad comercial del tratamiento. Asimismo, los investigadores señalaron que estudios preliminares sugieren que el mecanismo podría proteger la piel mediante procesos adicionales a la producción de melanina. Como siguiente paso, contemplan realizar un ensayo clínico inicial en Japón, donde el xeroderma pigmentoso presenta una incidencia considerablemente mayor que en Estados Unidos.

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