Estudios de Harvard analizan cómo la conciencia fluctúa en pacientes con lesiones cerebrales y mejora el diagnóstico clínico
La conciencia no desaparece de forma absoluta, explican expertos

La conciencia no desaparece de forma absoluta, explican expertos

La forma en que médicos y familiares interpretan el estado de un paciente con una lesión cerebral grave podría cambiar a partir de nuevos hallazgos científicos. Investigaciones recientes muestran que la recuperación no ocurre de manera lineal y que una sola evaluación puede llevar a diagnósticos equivocados.

Joseph Giacino, profesor de Medicina Física y Rehabilitación de la Escuela de Medicina de Harvard y director de Neuropsicología de Rehabilitación en Spaulding Rehabilitation Hospital, explicó que la conciencia es un estado dinámico que fluctúa con el tiempo. Por ello, detectar su presencia resulta mucho más complejo de lo que suele mostrar el cine o la televisión.

Qué revelan los estudios sobre la conciencia

Los especialistas utilizan criterios clínicos para identificar signos como seguir instrucciones o dirigir la mirada hacia una persona u objeto. Sin embargo, Giacino señaló que esas manifestaciones pueden aparecer y desaparecer durante el proceso de recuperación.

Además, investigaciones realizadas con técnicas de neuroimagen y evaluaciones conductuales demostraron que un único examen puede generar una tasa de error cercana al 40 por ciento en pacientes con trastornos de la conciencia. Cuando los médicos realizan cinco valoraciones distribuidas en dos semanas, ese margen disminuye hasta aproximadamente el 5 por ciento.

El investigador también explicó que la conciencia depende del funcionamiento coordinado de múltiples redes neuronales. Si esas conexiones se alteran, algunas funciones cerebrales pueden permanecer activas mientras otras desaparecen casi por completo.

Evaluaciones repetidas pueden cambiar decisiones médicas

Como ejemplo, Giacino recordó el caso de una paciente que durante dos décadas pronunciaba una palabra comprensible cada cierto tiempo pese a no presentar otros signos conductuales. Estudios posteriores revelaron que su circuito del lenguaje permanecía activo mientras gran parte del resto del cerebro mostraba una actividad muy reducida.

El especialista advirtió que muchas decisiones sobre tratamientos intensivos dependen de estas evaluaciones. También recordó que la principal causa de muerte tras una lesión cerebral grave suele ser el retiro del soporte vital y no la lesión en sí. Por ello, considera indispensable repetir las valoraciones clínicas y evitar conclusiones basadas únicamente en una exploración aislada mientras la ciencia continúa buscando una definición más precisa de este complejo fenómeno.

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