Cuidado, servicios e infraestructura social en las ciudades
El cuidado debe asumirse como una responsabilidad pública

El cuidado debe asumirse como una responsabilidad pública

Las ciudades no solo funcionan a través de calles, viviendas, edificios o sistemas de transporte. También dependen de espacios, servicios y redes capaces de sostener la vida cotidiana y atender las necesidades de las personas en diferentes etapas.

Esta perspectiva cobró mayor relevancia después de la pandemia, cuando quedaron expuestas desigualdades territoriales, económicas, sociales y de género. Marcela Amaro Rosales, directora del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, señaló que estas diferencias determinan el acceso a servicios, la movilidad, las redes de apoyo y las posibilidades de cuidar o recibir atención.

Amaro Rosales participó en la inauguración del primer coloquio del Seminario Permanente Interinstitucional Desigualdades Urbanas, Infraestructuras Sociales y Gobernanza Colaborativa. El encuentro analizó los sistemas de cuidados en las ciudades después de una emergencia sanitaria que modificó la manera de habitarlas.

El cuidado requiere servicios e infraestructura social

Para la investigadora, resulta necesario entender el cuidado como una responsabilidad social y pública. Esto implica desarrollar políticas, servicios, infraestructura y formas de organización que respondan a las necesidades de la población durante toda su vida.

Las infraestructuras sociales también adquieren un papel relevante. Analizar dónde se encuentran, quién puede utilizarlas y qué necesidades atienden permite conocer las capacidades de las comunidades para convertir estos espacios en lugares de encuentro y apoyo.

Además, la pandemia mostró que la vida urbana depende de mucho más que infraestructura física. Los espacios que permiten crear vínculos, acceder a servicios y construir comunidad también forman parte de las condiciones necesarias para habitar una ciudad.

Políticas sociales y urbanas necesitan mayor coordinación

Alicia Ziccardi Contigiani, investigadora del IIS, advirtió que las ciudades atraviesan transformaciones geopolíticas, económicas, tecnológicas y científicas. A ello se suman la crisis ambiental y los desplazamientos de millones de personas que necesitan vivienda y servicios al llegar a nuevas ciudades.

Frente a este escenario, Ziccardi planteó fortalecer la articulación entre políticas sociales y urbanas. El objetivo consiste en generar mejores condiciones de habitabilidad para toda la ciudadanía y responder a una vida urbana cada vez más compleja.

Mercedes Di Virgilio, profesora de la Universidad de Buenos Aires e investigadora del Instituto Gino Germani, destacó también la importancia de producir conocimiento mediante la colaboración entre instituciones y especialistas.

El coloquio se desarrolló durante dos jornadas y contó con cinco mesas. Los participantes analizaron experiencias como centros de cuidados del Gran Buenos Aires, las Utopías de Iztapalapa, programas de integración social de Buenos Aires, las Colmenas de Guadalajara y el espacio La Plancha de Mérida.

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