El abandono escolar en las universidades representa un desafío que va más allá de las calificaciones y las capacidades individuales. Factores como las desigualdades económicas, la falta de acompañamiento y las dificultades emocionales pueden influir en que los estudiantes interrumpan su formación.
Ante este panorama, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) reunió a más de 420 especialistas de 11 países durante el XV Congreso Latinoamericano sobre el Abandono en la Educación Superior (CLABES), un encuentro dedicado a analizar estrategias de permanencia estudiantil y el potencial de la inteligencia artificial (IA).
Inteligencia artificial contra el abandono escolar
Organizado por la Red GUIA y la Facultad de Psicología de la UNAM, el congreso contempló 284 trabajos académicos distribuidos entre ponencias, simposios, carteles y talleres.
Durante la inauguración, Magda Campillo Labrandero, directora de la Facultad de Psicología, destacó que la continuidad universitaria depende tanto de las condiciones institucionales como de los vínculos que los jóvenes construyen dentro de sus comunidades educativas.
Fernando Macedo Chagolla, secretario de Servicio y Atención a la Comunidad Universitaria, señaló que las brechas tecnológicas y socioeconómicas siguen dificultando la conclusión de los estudios superiores.
Por ello, propuso aprovechar responsablemente la inteligencia artificial para detectar factores de riesgo académico y ofrecer apoyo oportuno a quienes podrían abandonar sus carreras.
Sin embargo, Pricila Kohls-Santos, coordinadora de la Red GUIA, recordó que las herramientas tecnológicas deben responder a las necesidades de las personas y no convertirse en un fin por sí mismas.
Otro punto de preocupación fue la expansión de la matrícula universitaria. Gabriela de la Cruz Flores, directora del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE), advirtió que alcanzar la meta nacional de cobertura del 55% podría resultar insuficiente sin programas que garanticen la permanencia.
Bienestar estudiantil y acompañamiento universitario
Durante una conferencia magistral, De la Cruz Flores explicó que las instituciones deben considerar cuatro dimensiones del bienestar para fortalecer las trayectorias educativas.
El bienestar físico comprende la salud, la alimentación, el descanso, los traslados y las condiciones materiales de los espacios universitarios. Por su parte, el emocional requiere ambientes de confianza, empatía docente y escucha activa.
La dimensión psicológica incluye la confianza de los estudiantes en sus capacidades, sus expectativas profesionales y sus proyectos de vida. Finalmente, el bienestar social depende de las redes de apoyo, las tutorías y el sentido de pertenencia.
Desde la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), Herick Valles Baca advirtió que experiencias cotidianas, como trámites complicados o mensajes sin respuesta, pueden debilitar progresivamente el vínculo entre estudiantes e instituciones.
Estas reflexiones muestran que prevenir el abandono escolar exige combinar herramientas tecnológicas con políticas educativas centradas en las personas.
Los especialistas coincidieron en que ampliar el acceso universitario no basta. También resulta indispensable construir comunidades donde los jóvenes reciban acompañamiento, desarrollen vínculos y encuentren condiciones para concluir sus estudios.