La alfabetización mediática de personas mayores se posiciona como un tema central en la agenda educativa y social en España. En un contexto marcado por la digitalización acelerada, la capacidad de comprender, evaluar y participar críticamente en los entornos informativos se vuelve clave para garantizar una ciudadanía plena en todas las etapas de la vida.
En este marco se celebra en Barcelona el congreso internacional MELISE, un espacio de reflexión y análisis que reúne a especialistas, educadores y organizaciones sociales para abordar los retos de la inclusión digital de las personas mayores. El encuentro se desarrolla en formato presencial y en línea, con acceso abierto, y busca generar propuestas educativas que respondan a las necesidades reales de este grupo poblacional.
El congreso forma parte del proyecto europeo MELISE, orientado a fortalecer la alfabetización mediática crítica en personas mayores. La iniciativa promueve el uso consciente de los medios, el pensamiento crítico frente a la desinformación y la participación activa en la esfera pública digital, más allá del aprendizaje instrumental de la tecnología.
Alfabetización mediática y envejecimiento activo
La alfabetización mediática y envejecimiento activo se presentan como ejes complementarios para reducir brechas digitales y sociales. Las ponencias del congreso abordan experiencias educativas que integran competencias informativas, dimensión emocional y vínculos comunitarios, reconociendo que el aprendizaje en edades avanzadas requiere metodologías adaptadas y entornos de confianza.
Además, el programa incluye debates sobre consumo crítico de noticias, justicia informativa y modelos de educación permanente que fortalecen la autonomía de las personas mayores. Estas propuestas refuerzan su capacidad para interactuar con medios digitales de forma segura y reflexiva.
Lee también: El aprendizaje-servicio impulsa el reconocimiento y el compromiso de jóvenes
Las investigaciones presentadas destacan que la alfabetización mediática contribuye a mejorar la participación social, reducir la desinformación y fortalecer la cohesión intergeneracional. Este enfoque educativo amplía el acceso al conocimiento y refuerza el ejercicio de derechos en sociedades cada vez más digitalizadas.