El Reino Unido prepara una regulación que podría transformar la forma en que millones de adolescentes acceden al entorno digital. El gobierno encabezado por Keir Starmer plantea restringir el uso de diversas plataformas para menores de 16 años con el objetivo de reforzar su protección frente a riesgos en línea, aunque especialistas advierten que la medida también podría generar efectos contraproducentes.
El anuncio, realizado el 15 de junio de 2026, anticipa una legislación inspirada en el modelo de Australia. La propuesta impediría que los menores de 16 años utilicen plataformas como Instagram, TikTok, Snapchat, Facebook, X y YouTube. Además, contempla limitar funciones como transmisiones en vivo, contacto con desconocidos y conversaciones íntimas con chatbots de inteligencia artificial para menores de 18 años. En contraste, servicios de mensajería como WhatsApp y Messenger quedarían excluidos.
El debate sobre las redes sociales y sus efectos
La experiencia australiana alimenta las dudas sobre la eficacia de este tipo de restricciones. La comisionada eSafety informó que, tras la entrada en vigor de la prohibición, se eliminaron 4.7 millones de cuentas con restricción por edad. Sin embargo, una encuesta reveló que cerca del 70 % de los menores continuó utilizando estas plataformas, principalmente porque nunca se les solicitó verificar su edad. Asimismo, algunos adolescentes recurrieron a familiares mayores o incluso a máscaras para superar los controles biométricos.
Además, los reportes oficiales no detectaron una reducción significativa en denuncias relacionadas con ciberacoso o abuso de imágenes íntimas. Ante este escenario, la secretaria británica Liz Kendall solicitó a Ofcom una evaluación urgente de herramientas de verificación de edad que resulten eficaces, inclusivas y respetuosas de la privacidad.
Restricciones también afectarían información y educación
Diversos investigadores sostienen que el cierre de cuentas también limita el acceso de los jóvenes a noticias, comunidades de apoyo y recursos educativos. Estudios de la red Digital Child muestran que muchos adolescentes dependen de estas plataformas para informarse, mientras que el Reuters Institute documentó el cambio hacia un consumo informativo basado en redes sociales, especialmente entre jóvenes de 12 a 15 años, con TikTok como una de las principales fuentes.
Al mismo tiempo, organizaciones como la Royal Society for Blind Children expresaron preocupación por el posible aislamiento de menores con discapacidad. También se estima que alrededor del 40 % de los jóvenes de entre 8 y 17 años utiliza videos en línea para aprender nuevas habilidades, desarrollar pasatiempos o reforzar actividades escolares. Por ello, especialistas consideran que fortalecer el cumplimiento de las normas vigentes, exigir mayor responsabilidad a las plataformas y promover la alfabetización digital podría ofrecer mejores resultados que una prohibición generalizada.