Uso responsable de antibióticos en tratamientos odontológicos para prevenir resistencia bacteriana.
El exceso de antibióticos preocupa a expertos en salud bucal

El exceso de antibióticos preocupa a expertos en salud bucal

El uso innecesario de medicamentos en tratamientos dentales podría estar alimentando uno de los mayores problemas de salud pública del siglo XXI. Así lo advierte el cirujano oral y docente Carlos García-Fajardo, quien sostiene que una gran parte de las recetas emitidas en clínicas odontológicas carecen de justificación científica y pueden generar consecuencias para los pacientes y para la población en general.

Tras más de tres décadas de experiencia clínica y una carrera dedicada actualmente a la docencia y la divulgación, el especialista asegura que la prescripción excesiva responde, en muchos casos, a hábitos arraigados y no a evidencia médica. Su más reciente libro reúne investigaciones internacionales y revisa protocolos utilizados en las consultas para identificar prácticas que considera innecesarias.

Antibióticos: el riesgo de recetarlos sin necesidad

Según Carlos García-Fajardo, de cada diez tratamientos con antibióticos prescritos en odontología, apenas uno o dos estarían realmente indicados. El resto, afirma, no solo resulta innecesario, sino que puede ocasionar efectos adversos como trastornos gastrointestinales, reacciones alérgicas, alteraciones del microbioma e incluso favorecer la resistencia bacteriana.

El especialista recuerda que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que la resistencia a los antibióticos representa una de las principales amenazas para la salud mundial y que, de mantenerse la tendencia actual, podría convertirse en una de las principales causas de muerte hacia 2050.

García-Fajardo explica que muchos procedimientos dentales pueden resolverse mediante una adecuada limpieza, drenaje o técnicas quirúrgicas, sin recurrir automáticamente a medicamentos antimicrobianos. En pacientes inmunodeprimidos o en determinadas cirugías contaminadas sí pueden existir indicaciones específicas, pero considera que estos casos representan una minoría.

Educación y pacientes informados, la clave del cambio

El especialista atribuye buena parte del problema a la falta de actualización científica y a la influencia de prácticas transmitidas durante años sin suficiente respaldo en estudios independientes. También cuestiona que muchos profesionales basen sus decisiones en la costumbre o en recomendaciones derivadas de congresos patrocinados por la industria farmacéutica.

Por ello, propone fortalecer la formación basada en evidencia y fomentar que los propios pacientes pregunten a su odontólogo por qué se prescribe un antibiótico antes de aceptar el tratamiento.

Además, García-Fajardo sostiene que una correcta higiene bucal, el uso adecuado de antisépticos como la clorhexidina y una buena técnica quirúrgica suelen ofrecer mejores resultados preventivos que la administración rutinaria de antibióticos.

El especialista también cuestiona el uso indiscriminado de cepillos eléctricos, al considerar que en determinados pacientes con encías muy finas pueden favorecer lesiones irreversibles, por lo que recomienda que cada caso sea evaluado de manera individual por un profesional.

La información se basa en las declaraciones del cirujano oral e implantólogo Carlos García-Fajardo, así como en recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Consejo General de Dentistas y publicaciones científicas sobre el uso racional de antibióticos en odontología.

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