La alta dirección suele asociarse con reconocimiento, influencia y éxito profesional. Sin embargo, detrás de esa imagen existe una realidad menos visible que afecta a muchas mujeres que ocupan posiciones estratégicas en el mundo corporativo. Durante la cuarta edición del Expansión Mujeres Summit, realizada en el Hotel Presidente Intercontinental de la Ciudad de México, se reveló que el 69% de las 100 mujeres más poderosas del ámbito empresarial reconoció haberse sentido sola en algún momento de su trayectoria.
Ese dato abrió la conversación en el panel “Redes que crean impacto”, donde Elena Alti, SVP y CMO de Grupo Salinas, compartió una visión distinta sobre uno de los temas menos discutidos dentro del liderazgo. En lugar de interpretar la soledad como una señal de fracaso o debilidad, la directiva propuso verla como una oportunidad para detenerse, reflexionar y comprender qué necesidades personales o profesionales requieren atención.
Elena Alti propone una nueva lectura de la vulnerabilidad
Para Elena Alti, la vulnerabilidad no debe ocultarse. Al contrario, puede convertirse en una herramienta que permite reconocer cuándo es necesario buscar apoyo. Durante su participación, explicó que esos momentos de aislamiento ayudan a analizar decisiones, emociones y prioridades.
“Sentirse solo te hace reflexionar, te hace sentir vulnerable y te hace detenerte para decidir por qué te sientes así y qué necesitas”, señaló ante los asistentes.
La ejecutiva también cuestionó algunos modelos tradicionales de liderazgo. Desde su perspectiva, dirigir equipos implica una transformación cultural basada en el servicio. Considera que liderar significa poner las capacidades propias al servicio de los demás y construir entornos donde la escucha, la transparencia y la información compartida permitan tomar mejores decisiones.
Redes de confianza y crecimiento compartido
Moderado por la editora de Expansión, Ivet Rodríguez, el encuentro también abordó el papel de las redes profesionales. Elena Alti explicó que, aunque la mentoría formal puede aportar valor, el desarrollo profesional depende en gran medida de la capacidad de construir relaciones auténticas.
Al recordar su llegada a México hace cinco años, destacó que la generosidad y el intercambio de apoyo fueron determinantes para adaptarse a un entorno distinto. Fue entonces cuando modificó su visión sobre el networking.
“Para mí cambió cuando me pregunté cómo podía servir o ser una palanca importante en las redes de los demás”, afirmó.
El panel contó además con la participación de Elvira Sánchez Chapa, Fernanda Jiménez, Head de B2B Sales de Tesla Latam, y Nayibe Yara, VP de Tech y Operaciones en Onest SmartLogistics. Las especialistas coincidieron en que las redes de confianza representan una infraestructura estratégica para fortalecer la toma de decisiones y favorecer el crecimiento del talento femenino en posiciones de liderazgo.